El camión y el auto quedaron destrozados, pero ninguna de las tres víctimas involucradas sufrió lesiones de gravedad, confirmaron fuentes oficiales a El Patagónico. La criatura fue rescatada en la misma butaca de seguridad a la que iba atada y su desesperado llanto era por el shock mismo de lo ocurrido.
El accidente se registró minutos antes de las 17 sobre la ruta Nacional 3, a la altura del semáforo de acceso al barrio Castelli. Se produjo en un horario pico en la que el normal caudal de vehículos ya complica la circulación sobre la única vía que atraviesa a esta ciudad.
El conductor del camión Scania P310 dominio GOW 143- había cargado varillas de petróleo en una planta de la operadora YPF. Se trata de José María Larcebó (35), oriundo de Avellaneda, quien tenía como destino final Buenos Aires.
El camionero circulaba por el carril derecho de la ruta y una automovilista que iba adelante del Scania frenó en forma brusca ante el cambio de luz y se produjo el accidente. El vehículo en cuestión sería un Chevrolet Corsa.
Un automovilista testigo del accidente, Maximiliano Vera, contó a este diario: yo venía por el carril izquierdo y el camionero venía del lado derecho. Lamentablemente la señora de un Corsa frena y el camionero para no llevarla puesta se tira a la banquina. La misma carga lo arrastra al camionero y se lleva puesto el Bora que estaba por cruzar al barrio Castelli. El señor (del Bora) estaba esperando el semáforo.
El mismo conductor agregó: el semáforo justo se puso en amarillo y la señora (del Corsa) frena. Era esto o la señora iba a ser embestida por el camión. Yo pasé en amarillo, voy frenando y bajando la velocidad; y cuando veo que el camión se tira a la banquina y el acoplado se descontrola, metí tercera y seguí para no verse involucrado en el choque.
BUTACA SALVADORA
BUTACA SALVADORA
En la descontrolada carrera el chofer del Scania se salió de la cinta asfáltica y el acoplado se hizo tijera para golpear contra la cabina. En fracción de segundos el pesado rodado pasó por detrás del semáforo y derribó un poste de alumbrado público. Luego, arrastró al Bora patente IKP 327- que estaba detenido en el semáforo esperando cruzar hacia el barrio Castelli. El mismo era guiado por José Vidal, quien iba acompañado por su hijo de un año que iba atado en la butaca de seguridad para bebés, en el asiento trasero del rodado.
El automóvil fue aplastado en el techo y terminó arriba de un montículo de arcilla donde quedó destrozado. El camión también arrancó en su paso un árbol que quedó incrustado entre la cabina y el acoplado al igual que el poste de alumbrado público.
Gracias a que el bebé iba en la butaca de seguridad no sufrió lesiones de gravedad, y fue rescatado por su padre y otras personas que colaboraron en esos minutos desesperantes. El nene que lloraba por los golpes padecidos fue sostenido del cuello para inmovilizarlo hasta que llegaron los médicos del Hospital Regional.
Luego, fue trasladado en forma preventiva al centro asistencial junto a su padre. Desde la Comisaría Mosconi precisaron que el pequeño no acusó lesiones de consideración.
En tanto, el camionero permaneció varios minutos en la cabina en estado de shock y preocupado por la salud del bebé. Sin embargo, Larcebó relató a este diario: frene (el camión), me hizo tijera (el acoplado) y agarré al Bora este que estaba parado. Hubo una polvareda y no vi más nada. Lo que me preocupa a mi es la salud del bebé, espero que esté bien, lamentó el camionero.
El testigo analizó que fue increíble cómo quedó el auto y un milagro que estén todos bien. Les puedo asegurar que el camionero no venía a alta velocidad sino hubiese sido peor".
Mientras, los inspectores municipales tuvieron que dirigir el tránsito debido a que el semáforo salió de funcionamiento. La policía de la Comisaría Mosconi se encargó de efectuar las actuaciones de rigor y secuestrar los vehículos.