Cáncer: ser mamá después de la enfermedad es posible

Este domingo es el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer y los especialistas remarcan la importancia de preservar la fertilidad ante un diagnóstico oncológico. Conocé los tratamientos.

Argentina es un país de incidencia media-alta de cáncer con 217 nuevos casos por año cada 100 mil habitantes, según la Agencia Internacional de Investigación sobre enfermedades oncológicas, y a aquellos pacientes que lo sufren en edad de ser padres les suele aumentar el deseo de tener hijos.

Según informa docsalud.com, basado en estudios citados por especialistas en medicina reproductiva, las ganas de dejar descendencia suben un 30% luego de superar la enfermedad.

Ese deseo se puede cumplir gracias a las nuevas técnicas de preservación de la fertilidad: "es posible ser madre luego del cáncer", señala el doctor Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires, la filial local de un grupo mundial de especialistas en reproducción asistida.

Preservar la fertilidad es una de las primeras decisiones que se deben tomar frente a un diagnóstico de cáncer, abordando la posibilidad de infertilidad previo al inicio de la quimioterapia, radioterapia y/o cirugía.

"Existen diversas opciones que permiten preservar la fertilidad; nuestra recomendación es la vitrificación, siempre luego de una interconsulta y la aprobación del equipo oncológico", indica Neuspiller.

Consiste en la estimulación ovárica con medicación, que puede iniciarse en cualquier momento del ciclo de la mujer, para luego aspirar los ovocitos que entrarán en un proceso de solidificación en el que serán tratados con una sustancia crioprotectora y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C.

A diferencia de la congelación tradicional, no se forman cristales de hielo que puedan dañar al óvulo y todo el procedimiento se lleva a cabo solamente entre 10 y 12 días. Luego, una vez que la paciente haya finalizado su tratamiento oncológico y sea dada de alta, puede comenzar con el tratamiento de reproducción asistida haciendo uso de sus óvulos obtenidos previamente.

Los varones también pueden tener complicaciones sobre su capacidad reproductiva, por ejemplo, al recibir radiación sobre la próstata o los testículos, o si deben someterse a una cirugía de extracción. Por eso, es recomendable consultar con un especialista en fertilidad y analizar la conveniencia de congelar semen.

El método sugerido es la crioconservación, que consiste en la congelación de semen para conservar muestras de espermatozoides procedentes tanto del eyaculado como del testículo o epidídimo, manteniéndolas a muy bajas temperaturas hasta su descongelamiento.

Finalmente, es importante realizar un Test de Compatibilidad Genética antes de comenzar a buscar un embarazo por vía natural o fertilización asistida, dado que todas las personas poseen alrededor de 5-18 mutaciones recesivas severas que pueden causar una enfermedad genética, y el test es capaz de reducir el riesgo teórico de tener una descendencia afectada de 1 de cada 100 a 1 en cada 30.000. El análisis es especialmente efectivo para detectar el gen BRCA2, vinculado en un 60% al cáncer de mama hereditario.

"La mejora de los tratamientos oncológicos, así como la eficacia de los programas de diagnóstico precoz consiguieron que las tasas de curación y supervivencia de algunos tumores aumenten considerablemente. En sintonía con este panorama, el desafío de los especialistas es darles mayor preponderancia a los efectos secundarios de los tratamientos de quimio y radioterapia, priorizando especialmente la función ovárica y el mantenimiento de la fertilidad", concluyó Neuspiller.

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