Rosario Central se convirtió este sábado en el segundo finalista de la Copa de la Liga Profesional al vencer por 2 a 0 a River Plate en la definición por penales, tras igualar sin goles en tiempo reglamentario, y enfrentará a Platense por el título de campeón.
El encuentro se jugó en el estadio Mario Alberto Kempes de la capital cordobesa, con el arbitraje de Yael Falcón Pérez.
Los primeros minutos del partido tuvieron a Central presionando arriba y con algunas aproximaciones hacia el arco de Franco Armani, pero River comenzó a controlar el juego y a generar situaciones más peligrosas, como un remate desviado de Salomón Rondón tras una serie de rebotes en el área y un derechazo de Nicolás De La Cruz.
El rival, mientras tanto, inquietó con un cabezazo desviado de Facundo Mallo a la salida de una pelota detenida. River fue más en la primera parte y mereció la ventaja antes del entretiempo; tuvo chances claras con un peligroso remate de De La Cruz, un tiro libre de Esequiel Barco que pegó en el travesaño y varias llegadas con peligro desde ambos costados.
Antes de los dos minutos del segundo tiempo, Facundo Colidio se escapó por derecha tras un toque de Salomón Rondón y sacó un remate cruzado, que se le fue desviado. Luego, el venezolano probó con un zurdazo que se le fue alto. En otra buena chance, River armó una gran jugada colectiva que finalizó con un zurdazo desviado de De La Cruz. Por su parte, Central respondió con un disparo de Jaminton Campaz.
Sobre los 20 minutos, tras un desborde de Campaz, Armani respondió seguro sobre su palo derecho. Con los ingresos de Manuel Lanzini y Claudio Echeverri, River ganó presencia y dinámica en ataque; De La Cruz volvió a probar desde afuera con un remate que se fue apenas desviado. En una de las últimas, Sebastián Boselli, que por primera vez jugó de titular, metió un derechazo cruzado que salió por cerca del palo derecho de Broun.
Tras el tiempo adicionado, la definición por penales se hizo inevitable. Jorge Broun arrancó derecho tapándole el suyo a Enzo Díaz, pero siguió encendido ante Agustín Palavecino y Gonzalo Martínez. Armani le atajó el segundo a Campaz y comenzaron los cuartos tiros 2-0 arriba gracias a los tantos canallas de Maximiliano Lovera e Ignacio Malcorra. Con la responsabilidad de convertir o despedirse, Lanzini lanzó el suyo a las nubes y toda la fiesta fue rosarina. Final de año para un River que se quedó sin resto en estas instancias y continuidad del sueño de Central, a un partido de la gloria, donde lo espera Platense.