Los Centros de Día y prestadores de discapacidad atraviesan una situación crítica en distintos puntos del país debido al atraso en los pagos de obras sociales y programas estatales del gobierno de Javier Milei. La problemática, que se viene profundizando en los últimos meses, pone en riesgo la continuidad de los servicios destinados a personas con discapacidad.
En Comodoro Rivadavia, desde Sol Centro de Día advirtieron que la deuda acumulada de PAMI y del programa Incluir Salud podría obligarlos a suspender prestaciones e incluso cerrar sus puertas si la situación no se resuelve en los próximos días.
El establecimiento brinda atención de lunes a viernes a personas con discapacidad, ofreciendo actividades terapéuticas, además de desayuno, almuerzo, merienda y servicio de transporte. Sin embargo, actualmente enfrenta serias dificultades económicas para sostener su funcionamiento.
La propietaria del espacio, Alejandra Vázquez, explicó que el problema afecta a prestadores de todo el país. “Formo parte de un foro de prestadores de discapacidad y estamos todos en la misma situación”, indicó a Crónica.
Según detalló, el principal inconveniente es el atraso en los pagos de PAMI, que no realiza desembolsos. “El último pago fue en noviembre y no tenemos ninguna certeza de cuándo se va a cobrar. No tenemos respuesta de nadie, ni de las prestaciones de PAMI ni de Incluir Salud, que incluso adeuda más meses”, afirmó.
La falta de ingresos ya impacta en el funcionamiento cotidiano del centro. “No podemos cargar trámites, no pagan el transporte de las personas con discapacidad y en este momento tampoco hemos podido abonar los haberes del mes de febrero”, agregó.
UNA ESTRUCTURA DIFICIL DE SOSTENER
Actualmente, el Centro de Día atiende a unos 30 usuarios afiliados a PAMI y cuenta con alrededor de 20 trabajadores, entre personal en relación de dependencia y profesionales que facturan sus servicios.
“Tenemos otras obras sociales que, si bien presentan un mínimo atraso, mantienen comunicación y los pagos se van cumpliendo. Pero nuestro principal ingreso proviene de PAMI e Incluir Salud”, explicó Vázquez.
Ante la falta de pagos, la institución debió sostener su funcionamiento durante más de tres meses con recursos propios, lo que generó un fuerte endeudamiento.
“Venimos respaldando a la empresa desde hace más de tres meses y llega un punto en el que ya no tenemos cómo cubrir los gastos. No hay una espalda tan grande para esta PyME”, sostuvo.
Frente a este escenario, distintos prestadores del país comenzaron a anunciar suspensiones de actividades o recortes de servicios, especialmente en el transporte de los usuarios.
“La mayoría de los centros está informando que no habrá actividades o que se eliminará el transporte. Nosotros, con mucho esfuerzo, seguimos funcionando gracias a la buena voluntad de los empleados, que todavía no han cobrado”, señaló.
En ese sentido, advirtió que la continuidad del servicio depende de que se regularicen los pagos en los próximos días.
“Si pasada esta semana no tenemos algún ingreso, no creo que podamos seguir, y eso es lo que ya les comunicamos a los padres”, expresó.
Las familias de los usuarios también comenzaron a realizar gestiones ante las obras sociales para intentar destrabar la situación. “Los padres van a presentar notas en sus obras sociales para ver si podemos lograr alguna respuesta. La semana pasada el Foro de Discapacidad se presentó en PAMI Central, pero no hubo novedades”, indicó.
La incertidumbre, según remarcó Vázquez, genera preocupación entre trabajadores, familias y usuarios.
“Esto es muy angustiante porque no tenemos un referente ni alguien con quien hablar que nos dé una respuesta concreta. Hay trascendidos de que en algún momento se va a pagar, pero hoy seguimos sin respuestas”, concluyó.