La empresa Kopelco S.A., fabricante de la reconocida marca de preservativos Tulipán, atraviesa un fuerte proceso de ajuste que derivó en el despido de más de 200 trabajadores y en una drástica reducción de su estructura operativa.
La compañía, que a comienzos de 2026 contaba con 355 empleados, quedó actualmente con apenas 135, lo que implica un recorte superior al 60% de su planta laboral. La información fue confirmada por el portal especializado iProfesional y por autoridades de la propia firma.
El gerente general de la empresa, Felipe Kopelowicz, describió el escenario como “un jaque total” para la actividad. Si bien el negocio principal de los preservativos mantiene cierta estabilidad debido a su posicionamiento en el mercado —donde la marca posee cerca del 40% de participación—, otros segmentos de producción sufrieron una fuerte retracción.
Kopelco diversificó su actividad durante los últimos años hacia el sector textil, con la fabricación de elásticos para ropa interior, puntillas, hilados de látex y globos. Sin embargo, esos rubros resultaron especialmente afectados por el desplome del consumo interno y la creciente competencia de productos importados.
“En algunos sectores las ventas cayeron hasta un 50%. Nunca viví algo así”, señaló Kopelowicz en declaraciones radiales. Según explicó, el impacto más fuerte se sintió en las plantas de San Martín, en la provincia de Buenos Aires, y de San Luis, donde se concentra buena parte de la producción vinculada al rubro textil.
Desde la empresa sostienen que la pérdida del poder adquisitivo redujo notablemente la demanda de productos que requieren mano de obra intensiva. A esto se suma, aseguran, la dificultad para competir con mercadería proveniente de China, particularmente en el segmento de textiles y accesorios.
En ese contexto, el directivo también cuestionó la falta de diálogo con el gobierno nacional y advirtió sobre las consecuencias que puede tener la retracción industrial. “Desmantelar la estructura productiva local por ineficiencias puntuales es un suicidio”, afirmó.
La compañía, que durante años también proveyó preservativos para campañas estatales de prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual, enfrenta así uno de los momentos más complejos de su historia reciente. Mientras el negocio central resiste, la fuerte caída en otras líneas de producción obligó a la empresa a aplicar uno de los recortes laborales más significativos del sector en lo que va del año.