El Área de Habilitaciones de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia inspeccionó ayer junto a Bromatología- el geriátrico "San Juan" ubicado en la calle con el mismo nombre del barrio José Fuchs, y al constatar graves irregularidades se procedió a la clausura.
Tras recorrer las instalaciones se realizó un informe y el juez de falta determinó la clausura del lugar que tenía caducada la habilitación desde el año 2007, y por el que cada familiar de los abuelos pagaba entre 13 y 15 mil pesos mensuales.
"Nos encontramos con falta de higiene, muchos problemas edilicios y abandono de los abuelos, muchos dicen que están picados por chinches", aseguró Daniel Campillay, subsecretario de Fiscalización.
Además aclaró –en Canal 9 - que se encontraron verduras que se utilizaban para realizar las comidas de los abuelos tiradas en un galpón y graves problemas en la cocina: "se han encontrado insectos, pedazos de vidrio y comida fermentada dentro del freezer", detalló.
Ante esta situación, decidieron trasladar a todos los abuelos a otras instalaciones del mismo dueño a la espera de que los familiares responsables se acerquen al lugar.
"Los citamos para que los retiren (a los abuelos) porque la intención es clausurarlo y los abuelos merecen vivir de una forma digan , merecen ser tratados de forma digna", manifestó Campillay.
Por su parte, Jorge Luis Policella, médico de la Secretaría de Salud confirmó que 8 abuelos estaban golpeados, sumado esto que algunos fueron encontrados con escoriaciones, y no había ningún tipo de control sobre la medicación que le suministraban.
"Hay medicamentos con la comida, las historias clínicas están incompletas, solo hay historias de que cuando pasa algo llaman a Emec, hay medicación que no se sabe quién la suministra porque no hay datos sobre eso. Debería haber un médico que vea a los abuelos y principalmente la medicación", señaló.
Asimismo, aclaró que al momento de la inspección, no había nadie responsable ni ningún enfermero de los tres que teóricamente trabajan en el lugar.