Cuando ella se fue, a él no le quisieron tomar la denuncia por "abandono de persona"

Katerine y Michael, padrinos de Angel, describieron situaciones de violencia, conflictos entre los padres y cuestionaron la intervención judicial en la tenencia.

Katerine y Michael, padrinos de Ángel, el niño de 4 que murió en Comodoro Rivadavia el pasado lunes tras haber sido internado un día antes, brindaron su testimonio sobre la convivencia con sus padres biológicos y el contexto familiar previo al trágico desenlace.

Según relataron al canal Todo Noticias, el vínculo con la madre fue limitado, ya que cuando el niño tenía apenas unos meses de vida se trasladó a Córdoba, dejándolo al cuidado de su padre. En ese período, la madrina sostuvo que observó conductas que consideró violentas hacia el bebé: “No vi golpes, pero sí zamarreadas y sacudidas; para mí eso ya es violencia”, expresó.

En cuanto a la relación entre los progenitores, indicaron que comenzó de manera estable, pero con el tiempo se volvió conflictiva. Describieron episodios de celos y discusiones que, según afirmaron, derivaban en situaciones de violencia física.

Los padrinos también señalaron que, tras la partida de la madre, recomendaron al padre que realizara una denuncia por abandono, aunque —según su versión— esta no fue tomada. Tiempo después, cuando la mujer regresó a la ciudad, se le otorgó la tenencia temporal del niño en el marco de denuncias por maltrato que pesaban sobre el padre.

De acuerdo con su testimonio, el niño presentaba signos de angustia durante ese proceso: se alteraba, lloraba y buscaba contención en su padre. En ese contexto, afirmaron haber participado activamente en instancias de revinculación, en contacto con profesionales y organismos de protección.

Michael relató que en un momento intervino personal de Defensoría de Niñez, quienes les propusieron que el niño quedara bajo su cuidado de manera transitoria debido a una medida perimetral que impedía al padre acercarse. La pareja aceptó y acompañó el proceso judicial posterior.

Asimismo, cuestionaron el accionar de la Justicia al señalar que, pese a las intervenciones y requisitos impuestos al padre —como asistencia a reuniones y controles profesionales—, no se habrían obtenido respuestas concretas.

Ángel fue internado de urgencia en el Hospital Regional el domingo 5 de abril tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. El hecho ocurrió luego de que se descompensara en la vivienda que compartía con su padre, Mariela Altamirano (28), y su pareja, Maicon González, y fuera trasladado murió poco después. Murió un día después.

La investigación se encuentra en curso y una de las principales líneas apunta a la madre biológica y a su pareja. Por su parte, el padre denunció presuntas irregularidades en el proceso de tenencia.

En ese sentido, Lorena Andrade (34), madrastra del niño, aseguró que el 4 de noviembre Ángel fue apartado de su entorno habitual y que, a partir de una medida judicial, la familia paterna no pudo mantener contacto con él.

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