Creyeron que era un suicidio; ahora hay dos detenidos

El 24 de enero de 2016 Lilian Campos denunció a la Policía que su nuera, Valeria Vivar, se había suicidado. La escena del hecho dejó dudas en los investigadores y ayer, después de 653 días, se detuvo a la mujer y a su hijo, Héctor Rubén Gallardo. Al hombre se lo investiga por homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio. Mientras que la mujer está sospechada de ser presunta encubridora. Fue clave la autopsia forense para descartar el supuesto suicidio. Hoy los detenidos serán imputados.

Después de 653 días de la muerte de Valeria Vivar (38), ocurrida el 24 de enero de 2016, el Ministerio Público Fiscal le pidió a la juez Gladys Olavarría la detención de Héctor Rubén Gallardo (37) y de su madre, Lilian Campos (58).

A Campos, la Fiscalía la investiga ahora por presunto encubrimiento tras haber declarado ante efectivos de la Seccional Segunda que Valeria, su nuera, se había suicidado, mientras que presume que Gallardo habría sido el autor material del crimen que en principio quiso ser disimulado como suicidio y que ahora es investigado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio.

Más de un año y nueve meses le llevó a la fiscal Cecilia Codina recolectar todos los indicios necesarios para solicitar la detención de Gallardo y Campos.

Según la información recabada por El Patagónico, fue determinante para llegar a esta instancia la experiencia de un suboficial mayor de la Policía Científica al que “la escena del hecho no le cerraba”, tras el análisis de varios elementos que no coincidían con un escenario de suicidio.

La familia de Vivar también desde un principio abonó la teoría del homicidio por sobre la de suicidio y para reforzar sus sospechas contaron con la colaboración de organizaciones sociales como la Multisectorial de Mujeres.

UNA ESCENA NO DEL TODO CLARA

Según se reconstruyó, ese 24 de enero personal de la Seccional Segunda solicitó la presencia de Criminalística en Formosa 1.490. En la vivienda yacía sin vida Vivar, madre de cuatro niños menores que ese día no estaban con ella. Lilian Campos, su suegra, sostenía que la joven se había suicidado, pero a los peritos no les terminó de cerrar la versión y levantaron evidencias claves para la causa.

Con el paso de las horas, la versión de que se había ahorcado con una sábana comenzó a caer y a los pocos días se supo que Vivar había sido víctima de violencia de género y que esa noche hubo una reunión en la vivienda en la que estuvo presente su pareja.

Así las esperanzas de direccionar la investigación con la autopsia fueron aún mayores para la Fiscalía, en virtud de que además había elementos ausentes para un acto suicida en el lugar del hecho, según los primeros indicios.

Finalmente fue el médico forense Oscar Licciardi quien realizó la autopsia del cuerpo en la morgue judicial para determinar las causas de la muerte.

Aunque esa pericia del especialista aún no se dio a conocer a la prensa, las fuentes judiciales dejaron entrever que en ese examen macroscópico se descartó el ahorcamiento.

Es que los forenses pueden confirmar o descartar este tipo de maniobras en un cuerpo por las lesiones externas que dejan y las lesiones internas que también ocasionan.

De esa manera, el análisis de las evidencias se centró en un estudio anatomopatológico y para ello la fiscal Codina pidió la colaboración del Laboratorio Regional Forense dependiente de la Procuración Fiscal. La causa de muerte debía ser confirmada a través de un examen microscópico, estudio que habría coincidido con los indicios que se venían tejiendo desde un principio.

Tras ese examen, la fiscal siguió recolectando pruebas. Solicitó una pericia mecánica de la muerte a un especialista de la Policía Científica y sumó informes, denuncias e indicios de la escena del hecho. Y Con toda esa prueba reunida pidió a la juez Olavarría tres órdenes de allanamiento y dos detenciones.

TRES ALLANAMIENTOS

Finalmente ayer a las 6:45 la Brigada de Investigaciones ejecutó las tres órdenes de allanamiento en forma simultánea con colaboración del GEOP (Grupo Especial de Operaciones Policiales) e Infantería.

En la calle Silvina Ocampo se detuvo a Héctor Rubén Gallardo -sospechoso de ser el autor del femicidio y cuya pena puede ser de prisión perpetua- y se secuestraron teléfonos celulares.

La segunda diligencia se efectuó en la calle Código 643 sin número del barrio Pietrobelli y la última medida se llevó a cabo en Formosa al 1.400 donde se detuvo a la suegra de la víctima por presunto encubrimiento.

Hoy madre e hijo serán sometidos a la audiencia de control de detención y formalización de la investigación en la Oficina Judicial.

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