El juicio contra Adrián "Pepo" Currulef, quien está acusado por el homicidio de Marcelo García, continuó ayer y fueron diez los testigos que declararon ante el tribunal. El debate continuará hoy.
El primer testigo en declarar ayer ante el tribunal que preside Raquel Tassello e integran Américo Juárez y Mariano Nicosia, recordó que la madrugada del 27 de julio de 2014, alrededor de las 6, estaba esperando el cambio de semáforo y escuchó unas explosiones, se agachó y vio una especie de luces que hicieron fogonazos.
El automovilista contó que delante de él había un auto y una camioneta estacionados, también esperando el semáforo y agregó que luego se levantó y vio a una persona tirada en el piso, en la calle. El testigo dijo que se fue del lugar y más tarde descubrió un orificio de bala en el tanque de nafta de su automóvil.
Hay que recordar que el Ministerio Público Fiscal está representado en el juicio por el fiscal general, Adrián Cabral, mientras que el imputado viene recibiendo la asistencia técnica del defensor particular, Alejandro Fuentes.
En otro tramo del debate declaró un testigo policial que realizaba servicio de adicional en un boliche bailable de la avenida Rivadavia. Este recordó que le comentaron que había una persona tirada que estaba herida y se dirigió a verificar, pero cuando llegó lo trataban de subir a un vehículo que estaba cerca de la estación de servicio ubicada en Alvear y Rivadavia.
A raíz de ello dio aviso al móvil policial y al servicio de ambulancia. En tanto que otro policía adicional recordó que le avisaron que al costado de la estación de servicio había una persona baleada tirada.
"Nos acercamos al lugar al costado de la estación y había una EcoSport con dos masculinos y una mujer y esta persona tirada en el piso", recordó.
El oficial que esa noche estaba de servicio en la Seccional Segunda también declaró y señaló que tomó conocimiento cuando solicitaron presencia policial por equipo de radio y al llegar al lugar había dos personas que intentaban ayudar a otra herida en el pecho y tenía sangre. Lo subieron a la Ford Ecosport y lo trasladaron escoltados por la policía, al Hospital Regional. En la guardia una médica le comunicó que la víctima ya había fallecido.
Tras las comunicaciones de rigor debió regresar al lugar del hecho y allí encontró una camioneta Toyota Hilux, blanca en marcha y con un teléfono celular enchufado. También descubrió cuatro vainas servidas, manchas de sangre y un proyectil 9 milímetros que fueron secuestrados por Criminalística.