En base a un minucioso trabajo de investigación, los efectivos de la DDI constaron que el principal sospechoso acudía a tres domicilios particulares alrededor de las 17.00 fueron allanados de manera simultánea por expresas directivas del Juzgado de Instrucción N° 2 a cargo de Gabriel Contreras.
Uno de ellos está ubicado en el Pasaje Choique al 1.500 del barrio Miramar y los restantes en las calles Mouesca al 1.200 y Cerro Murallón, ambos en el barrio Rotary 23, no precisándose en cual se encontraba Córdoba, quien posee un frondoso prontuario delictivo.
La DDI venía siguiendo pistas firmes para esclarecer varios asaltos de los que fueron víctimas al menos cuatro personas que caminaban por la vía pública en horas nocturnas y eran sorprendidas por al menos dos individuos que descendían de un auto y las amenazaban con armas de fuego para quitarles billeteras, carteras y teléfonos celulares.
Pudo saberse que en una de las casas allanadas, además de elementos que pertenecerían a las víctimas, se incautó una pistola calibre 9 milímetros con numeración limada, una réplica del mismo tipo de arma, una pistola calibre 22 y una cantidad no precisada de municiones.
También fue secuestrado un vehículo que sería el que utilizaba la banda para perpetras los asaltos e incluso varios gramos de cocaína por lo cual se dio intervención a la División Narcocriminalidad que su vez giró la actuaciones por ese hecho al Juzgado Federal que tiene asiento en esta misma ciudad.
En tanto, Córdoba quedo detenido en un calabozo de la Comisaría Seccional Primera a disposición del juez Gabriel Contreras, resaltándose además que en los operativos la DDI contó con el apoyo de personal de dos comisarías y de la División de Operaciones Especiales.