La Escuela 7717 continúa funcionando en la asociación vecinal del barrio Stella Maris. Esto es así desde que el gobernador era José Luis Lizurume, hace más de 20 años. Aquella vez se los trasladó de urgencia por descubrir que el establecimiento estaba sobre un pozo petrolero. Desde entonces aguardan la concreción de una nueva escuela.
A esta histórica incomodidad le sumaron el pasado 31 de agosto la rotura del motor de la única caldera con la que contaban, razón por la cual durante todo septiembre no hubo clases.
Este miércoles al mediodía se produjo una manifestación de padres, casi como un desesperado intento por llamar la atención de las autoridades del Ministerio de Educación que conduce José María Grazzini.
En este contexto, la vicedirectora Mariana Glatigny realizó un descarnado relato de lo que siente ante Canal 9. “Mi responsabilidad es pedagógica, pero esto es desgastante; angustiante, porque es difícil llegar a la comunidad a través de un solo trabajo práctico. La escuela se caracteriza por ser una más de la familia; brinda contención a los chicos. Les damos la copa de leche a la mañana con el desayuno; a la tarde la merienda. Y sabemos que hay situaciones en que ese el único momento en que el estudiante recibe un alimento. Entonces es muy triste estar sin clases”.
La directiva detalló que “hay estudiantes que han manifestado una angustia tremenda porque el sistema de contención que brinda la escuela es muy importante, más allá de lo académico. Entonces vamos trabajando a medida de lo que tenemos y en función de lo que podemos”.
Glatigny compartió que “algunos padres que se han acercado vienen en términos de diálogo; otros se enojan y una entiende que es la cara visible. Una trata de llegar a los chicos más vulnerables; entonces, ¿cómo hago para llegar a través de la normativa, de la ley?”.
Luego reiteró que “me siento muy angustiada. Asumí el cargo hace menos de un año y lo hice por la comunidad. Yo venía a esta escuela y tiene que ver con el tema de la justicia social; que el estudiante adquiera fortalezas para seguir adelante en esta vida que es muy dura para todos. Por eso llegar a través de la escuela es muy lindo porque le ofrece oportunidades a los chicos, sobre todo a los más vulnerables”.
En esta realidad, “llegar es muy difícil porque una tiene que acotarse a las normativas. No se puede llevar las copias a las casas y es difícil a veces que los padres te insulten. Pero hay que armarse de paciencia y seguir luchando, que es por lo que uno está en la escuela”.