El documento, conocido como “imputación sustitutiva”, profundiza los cargos ya existentes y amplía el alcance del expediente al incorporar a familiares directos y a otros altos funcionarios del gobierno venezolano.
Según la fiscalía estadounidense, Maduro es señalado como el líder de una red criminal internacional que habría operado durante más de dos décadas, utilizando estructuras del Estado venezolano para facilitar el tráfico de drogas y establecer alianzas con organizaciones armadas y carteles del narcotráfico.
La nueva acusación incluye por primera vez a su esposa, Cilia Flores, y a su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Guerra. También figuran entre los imputados el dirigente político Diosdado Cabello y Héctor Guerrero Flores, identificado por Estados Unidos como líder del Tren de Aragua. De esta manera, el expediente amplía el número de personas señaladas como parte de la presunta organización criminal.
Entre los principales delitos que se le atribuyen a Maduro se encuentran el narcoterrorismo, por supuestos acuerdos con las FARC y el ELN para garantizar el tráfico de cocaína bajo protección estatal; la conspiración para importar estupefacientes a Estados Unidos, con un volumen estimado por los fiscales de hasta 250 toneladas anuales; y delitos vinculados al uso de armas y artefactos destructivos, que habrían sido utilizados para resguardar las rutas del narcotráfico.
La acusación también sostiene que el mandatario habría utilizado la droga como una herramienta de confrontación política, con la intención de “inundar” el territorio estadounidense como parte de una estrategia de presión. En ese marco, la Justicia norteamericana vincula a Maduro con el denominado Cartel de los Soles, una red delictiva que, según la investigación, habría operado con la participación de altos mandos de las Fuerzas Armadas venezolanas.
De acuerdo con los informes oficiales, esta estructura habría articulado acuerdos con organizaciones como el Cartel de Sinaloa y Los Zetas, ofreciendo protección, logística y documentación diplomática a cambio de beneficios económicos millonarios. Para los investigadores, la cúpula del poder político venezolano habría obtenido ganancias significativas a través de este sistema.
El proceso judicial continuará en los tribunales de Nueva York, donde se espera que en las próximas audiencias se definan las medidas procesales y el avance de una de las causas más relevantes impulsadas por Estados Unidos contra un jefe de Estado extranjero.