El acusado deberá cumplir 4 meses más en prisión

La Fiscalía solicitó el mantenimiento de la prisión preventiva para el malabarista acusado de haber abusado de un bebé en un departamento del barrio LU 4 en un caso que fue motivo de escándalo en su momento y en donde aún no está claro el rol que tuvo su propia madre en el tema.

Presidió el acto realizado el jueves Mariel Suárez, jueza penal; por el Ministerio Púbico Fiscal se hizo presente Lorena Garate, funcionaria de fiscalía; en tanto que la defensa del imputado fue ejercida por Lilian Bórquez, defensora pública.

En este contexto, la funcionaria de fiscalía solicitó que se mantenga la prisión preventiva que viene cumpliendo el imputado desde el 28 de marzo, en virtud que persisten los riesgos procesales por los que le fuera dictada dicha medida de coerción. Por eso pidió otros 4 meses de prisión para A.E.O., de 31 años y que se gana la vida como malabarista; el tiempo que resta para culminar con la investigación; o bien hasta la audiencia preliminar.

Garate sostuvo que existen en el legajo elementos de convicción suficientes para considerar al imputado como probable autor del hecho que se investiga. La funcionaria se refirió al peligro de fuga por las gravísimas características del delito y la pena que se espera como resultado del procedimiento. Si la víctima menor no hubiera sido atendida inmediatamente por profesionales en el Hospital, hubiera perdido la vida por la gravedad de las lesiones que presentaba.

La funcionaria argumentó que la libertad del imputado podría entorpecer la investigación ya que podría influir sobre testigos para que se comporten de manera reticente. Calificando el pedido como razonable y proporcional al hecho investigado.

En contraposición la defensora se opuso a lo solicitado por la representante de fiscalía ya que no le asiste razón. “No se han argumentado correctamente los peligros procesales, se ha hecho únicamente una enumeración de los mismos. Llama la atención que a dos meses de iniciada la investigación no se han traído elementos distintos a los plasmados en la audiencia de control de detención”. En cuanto a la gravedad del hecho y a la pena en expectativa, consideró que no pueden ser tomadas como fundamento de la prisión preventiva, sino que la medida de coerción se transforma en un anticipo de pena.

Finalmente la jueza penal resolvió mantener la prisión preventiva que pesa sobre el imputado, indicando que “nos encontramos ante un hecho de suma gravedad que abona el peligro de fuga. Y el plazo por el cual se pide la medida de coerción es fundado, proporcional y razonable”. Asimismo consideró la existencia del peligro de entorpecimiento por lo cual prorrogó la prisión preventiva que cumple el imputado por el término de 4 meses.

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