El CABIN cumplió 30 años al servicio de la comunidad

Arcioni participó de los festejos por el trigésimo aniversario de la creación del Centro de Aplicaciones Bionucleares. Destacó el modelo de gestión de la institución. "La salud es el mejor capital que se puede tener", resaltó. Ese centro atiende a pacientes oncológicos de toda la Patagonia y es administrado por instituciones de la sociedad civil.

El gobernador del Chubut, Mariano Arcioni, participó durante la noche del sábado de la cena aniversario del Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) de Comodoro Rivadavia. A treinta años de la creación de esta institución resaltó el modelo de gestión; la capacidad profesional y la constante incorporación de tecnología destinada al diagnóstico y tratamiento del cáncer.

En el Centro, actualmente se atienden más de 200 pacientes en medicina nuclear; 800 casos oncológicos y 65 en terapia radiante. La obra de ampliación en el edificio permitirá avanzar en un proceso de recambio tecnológico proyectándose sumar el año próximo equipamiento de última generación que optimizará sensiblemente los tiempos de internación y tratamiento.

Arcioni definió al CABIN como único centro de derivación de la Patagonia Sur y elogió que el centro se encuentra profesionalmente a la altura de los más importantes del país.

Junto al presidente del directorio, Armando Constanzo; el director médico Jorge Brugna y el director administrativo Juan José Nieto, el gobernador detalló la incorporación de nueva tecnología a través del Plan Nacional Nuclear y la ampliación de las instalaciones en el predio que comparte con el Hospital Regional.

“Este Centro de Aplicaciones Bionucleares representa un modelo de gestión sin precedentes. Nueve instituciones se organizaron en su momento, entendiendo una necesidad, sin mezquindades y conformando un consorcio que terminó dándole vida a este espacio que es un bien del Estado, pero es administrado de una manera diferente, con resultados que están a la vista”, manifestó Arcioni.

Recordó los comienzos del proyecto impulsado por el Club de Leones con el fin de adquirir una bomba de cobalto. Mencionó a Roberto Pascual Die, exintendente de la ciudad; al sacerdote Juan Corti y al médico José Manuel Corchuelo Blasco como impulsores de las distintas etapas del centro, que es administrado por un consorcio conformado por organizaciones de la sociedad civil.

“Esta causa no solo es de los comodorenses, sino de toda una región porque el CABIN se ha convertido en un centro de referencia que es gratuito para los pacientes derivados del sistema público, se convirtió en un espacio de referencia inclusive a nivel nacional”, expresó el gobernador.

Precisó que “transitar éste proceso requiere de lo último en cuanto a equipamiento; una constante para ésta institución que ha evolucionado especialmente desde la calidez humana y profesional. Quienes asisten al CABIN y transitan por una situación de salud compleja, encuentran en éste espacio a profesionales dedicados, con gran sensibilidad”.

Y resaltó: “queda rescatar el trabajo ad honorem de quienes componen el Consorcio de Administración; la vocación de todo su personal y el acompañamiento que brinda el Estado, entendiendo que la salud es el mejor capital que se puede tener”.

EQUIPAMIENTO

Armando Constanzo, presidente del Consorcio, hizo hincapié en el proyecto que desde la Comisión Nacional de Energía Atómica permitirá la incorporación de nuevo equipamiento.

También reconoció al personal como “cara visible” del equipo. “Hay una vocación de servicio muy particular que es la de acompañar y sostener a los pacientes oncológicos en una tarea para la cual se necesita mucha dedicación y mucho amor. Esto no es una convicción personal. Siempre alguien dice lo bien que se atiende en el CABIN”, afirmó.

José Manuel Corchuelo Blasco recordó: “durante estos treinta años participaron administrando, gestionando y supervisando incluyendo dolores de cabeza y del corazón. Cuando se habla del CABIN nadie se queja, tenemos una institución de excelencia y de una calidad producida por el mismo personal. Esto comenzó en el Club de Leones y con un pedido de una bomba de cobalto para realizar tratamientos mediante radioterapia. Juntamos quinientos mil dólares en una colecta pública que duró tres meses”.

RECONOCIMIENTOS

El Gobierno de Chubut hizo entrega al Centro de Aplicaciones Bionucleares de una placa alusiva al trigésimo aniversario y por la “noble tarea del servicio a la comunidad”. Posteriormente se entregaron reconocimientos al personal del CABIN: Jorge Casas (diez años de antigüedad); el técnico radioterapista Alejandro Mule y el actual director médico Jorge Brugna.

A treinta años de la inauguración del centro se distinguió por su trayectoria a Betty De Vita; María del Carmen Soutullo, Susana Docampo (primera bioquímica); Miguel Keropián –primer médico especialista en radioterapia- y Juan José Nieto y José Cores, quienes integraron el consorcio fundador.

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