El director del bachillerato que impulsa el colegio Deán Funes, Andrés Quesada, manifestó su satisfacción por el logro impulsado por el equipo docente y por el esfuerzo que pusieron los alumnos que realmente querían sentirse contenidos en un establecimiento escolar.
El proyecto comenzó como un itinerario con 7°,8° y 9° año que era adecuación curricular del ciclo básico, pero cuando cambió la currícula los chicos con EBG no terminaban de cursar y tenían secundario incompleto. Entonces comenzó el plan para que completen el secundario y este año se convirtió en el bachillerato, indicó el docente.
“Trabajamos con pocos chicos porque la diversidad obliga a dedicar atención. Un chico con dificultades de aprendizaje en un grupo grande se pierde, así se hace más personalizado, por eso la matrícula por curso es de catorce chicos”, explicó Quesada.
No es un secundario más, lo destinatarios son jóvenes que abandonaron sus estudios por dificultad de aprendizaje, problemas sociales o, económicos. “Un chico de 15 años para una nocturna es muy chico y si agregamos que tuvo problema con la ley, o problemas de consumo no es un chico que se pudiera insertar fácilmente en educación, que no pudiera insertarse no quiere decir que no quisiera”, dimensionó el director.
Al recordar cómo comenzaron esta tarea que hoy los satisface, rememoró que con la mirada salesiana que los caracteriza que “la obra buscó al que estaba desprotegido. En su momento el colegio salió a buscar estos chicos, originalmente se trabajó con el padre Juan Corti, posteriormente se trabajó con los Centros de Promoción Barrial, con algunos sectores de la Justicia y el proyecto ‘Haciendo Futuro’ de la Municipalidad”.
Sin embargo, Quesada aclaró que cuando habla de problemas con la ley no son por delitos graves, sino por robos, o han caído por averiguación de antecedentes, pero que además no tienen una familia que acompañe. Por eso se pensó que si estaba en situación de calle, era óptimo ofrecerle algo.
Así se les permitió a estos chicos la opción, aunque cuando empezaron la cursada se observó que “crecieron en ambientes donde el estudio no lo conocían y entonces es difícil que lo elija”. Pero hoy estos primeros egresados del bachillerato también tienen formación técnica en soldadura, electricidad y carpintería. Por eso todas aquellas empresas que estén buscando este tipo de trabajadores y jóvenes en estas situaciones, pueden consultar en el colegio al teléfono 4550257 interno bachillerato.
RESULTADOS ALENTADORES
El director de la modalidad también comentó que la experiencia es más que positiva para el plantel docente. “La realidad es muy diversa cuando ingresan, están aquellos que han tenido problemas de aprendizaje con dificultades para leer y escribir y han progresado. Se trabajó hábitos y habilidades, para formarlos así para el mundo del trabajo”.
La vulnerabilidad en muchos casos tenía que ver con el consumo de sustancias, “por la junta de amigos, y es que cuando un chico está inserto en un grupo que no tiene calidad de vida sana, el chico puede caer también, pero si deja la noche, la esquina, la cerveza porque al otro día tiene que venir a la escuela, esto implica un cambio de vida”.
Todos los años abren en noviembre las preinscripciones, apuntando a que los jóvenes tengan el perfil de destinatarios del proyecto. “Apuntamos al vulnerable no al que tiene a la familia que lo contiene”, sentenció.