En vísperas de una nueva sesión legislativa en la que volverá a tratarse la adhesión de Santa Cruz al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el diputado Carlos Santi (Unión por la Patria –PJ), dejó sentada su oposición al señalar que “el RIGI representa la quita de autonomía de nuestra provincia porque solo implica extractivismo sin valor agregado”.
“No habla de transferencia de tecnologías, no habla de trabajos de calidad, no habla de desarrollo de proveedores locales y, por el contrario, se exime a los grupos empresarios de esas obligaciones. “Además –corroboró- las provincias no tendrán derecho ni capacidad para recaudar, al contrario los pocos y bajos impuestos serán cobrados por el gobierno nacional” .
“En consecuencia, con esta medida se refuerza el país unitario y nos olvidamos que somos un país federal, o por lo menos es lo que siempre quisimos ser, a pesar que a la Patagonia nos sacaron los recursos toda la vida a través de gasoductos, oleoductos, energía con las líneas de alta tensión etc., y muy poco volvió para crecer armoniosamente”, puntualizó.
En ese misma línea, recordó que este Régimen otorga 30 años de beneficios a los llamados inversores, “lo cual es una alevosía y por ello, votar una ley así, es hipotecar el futuro para las nuevas generaciones”.
Al ser consultado sobre las acusaciones cruzadas sobre este tema, indicó que “en la sesión anterior ya estaba para tratarlo y el mismo oficialismo pidió que vuelva a comisión para poder debatirlo y corregir si era necesario, pero yo creo que ello se debió a que afuera de la Cámara estaban los gremios” exigiendo su rechazo.
Con todo, reiteró que el RIGI no es la solución a los problemas de Santa Cruz, por lo cual personalmente era partidario de propiciar una Ley de Promoción Industrial “que no solo favorezca a las grandes inversiones sino que haya una segmentación de pequeñas, medianas y grandes inversiones, con exenciones fiscales y aduaneras por no más de cinco años..