La misión del Fondo Monetario Internacional continúa en Buenos Aires con la tercera revisión del acuerdo vigente con la Argentina, una instancia clave para evaluar el cumplimiento de las metas comprometidas y definir la habilitación de un nuevo desembolso.
La delegación comenzó su trabajo el 21 de septiembre y permanece en el país analizando la evolución de las principales variables económicas. El programa actual corresponde al acuerdo de Facilidades Extendidas por US$20.000 millones, aprobado en 2025. En mayo de este año, el Directorio del organismo había completado la segunda revisión y habilitado cerca de US$1.000 millones.
La evaluación llega en un momento en el que algunos indicadores muestran un escenario más débil. El INDEC informó que en el primer semestre de 2026 la pobreza alcanzó al 32,3% de la población, mientras que la indigencia fue del 7,5%.
También se conocieron datos negativos de actividad. En julio, el Estimador Mensual de Actividad Económica cayó 2,9% respecto de junio en términos desestacionalizados y retrocedió 1,4% interanual. La producción industrial manufacturera, en tanto, mostró una baja interanual del 5% durante ese mismo mes.
Ese cuadro convive, sin embargo, con otros indicadores que muestran una evolución diferente. El Producto Interno Bruto del segundo trimestre creció 2% frente al mismo período de 2025, aunque registró una caída desestacionalizada del 0,6% respecto del primer trimestre de este año.
Uno de los puntos más sensibles de las conversaciones con el FMI continúa siendo la acumulación de reservas internacionales. En la revisión anterior, el propio organismo reconoció avances en materia fiscal y monetaria, pero también señaló que la reconstrucción de reservas seguía siendo una de las principales vulnerabilidades del programa.
Durante su permanencia en Buenos Aires, el equipo técnico mantuvo contactos con el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros funcionarios del área económica.
La revisión podría destrabar alrededor de US$900 millones, aunque el desembolso no se produce de manera automática: primero el staff debe elaborar su informe técnico y luego el Directorio Ejecutivo del FMI debe aprobar formalmente la evaluación.
El viernes 25 de septiembre, además, Argentina tenía programado un vencimiento con el organismo por 583,3 millones de DEG, dentro del esquema de pagos previsto para este año.
El resultado de la revisión será seguido de cerca por el Gobierno, especialmente por su impacto sobre las reservas y el frente financiero en los próximos meses.