El Gobierno alcanzó el quórum y Diputados ya debate la reforma laboral

El oficialismo consiguió abrir el recinto de Diputados para tratar la reforma laboral con 130 legisladores.

Con la huelga general convocada por la CGT, la paralización del transporte asomó como un obstáculo adicional para garantizar la presencia de todos. De hecho, ningún libertario negó que hubieran mandado autos para buscar legisladores para blindar la sesión.

Además de sus aliados de Pro, la UCR y el Movimiento Integración y Desarrollo (MID), colaboraron con el quórum los referentes de los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Hugo Passalacqua (Misiones) y Raúl Jalil (Catamarca).

En la reunión de jefes de bloque, conocida como Labor Parlamentaria, no hubo acuerdo sobre los lineamientos de la sesión. Mientras que el oficialismo pretendía un debate acotado, de nueve horas y 40 oradores, la oposición exigía una discusión sin limitaciones.

“Mínimo 13 horas de debate”, dijo Martín Menem al salir de la cumbre. La hora de votación sería, según su estimación, de madrugada.

El desarrollista aliado a LLA, Eduardo Falcone, llegó esta mañana en bicicleta a Diputados

El miércoles, el Gobierno logró asegurar el dictamen del proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado. Para garantizar el acompañamiento de sus aliados, accedió a eliminar el artículo 44, que limitaba las licencias médicas por enfermedad. Esa modificación obliga a que, en caso de aprobarse en Diputados, el texto regrese a la Cámara alta para su revisión final.

Aunque en el oficialismo confían en aprobar la iniciativa en general sin sobresaltos, el verdadero foco está puesto en la votación en particular, que volverá a desglosarse por títulos. Allí aparecen al menos dos puntos sensibles que podrían sufrir cambios.

Uno es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que propone financiar indemnizaciones con aportes patronales que hoy van a la Anses. Los críticos advierten que la medida desfinanciaría el sistema previsional y cuestionan que la administración de esos recursos quede en manos privadas, bajo control de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

El otro capítulo que acumula resistencias es el que plantea derogar varios estatutos profesionales. Un conjunto de bloques que reúne alrededor de 35 diputados ya anticipó su rechazo.

La incógnita es que muchos legisladores que dieron quórum no garantizarían su acompañamiento en todos los artículos. Los referentes de gobernadores que suelen colaborar con la Casa Rosada -como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta)- votaron en contra de estos puntos en el Senado y deberán explicar un eventual cambio de postura en Diputados.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico