Este 1º de agosto, en coincidencia con el Día de la Pachamama (madre tierra), la costumbre de consumir el brebaje de caña con ruda macho y almíbar tuvo más adeptos en las provincias patagónicas ya que, según las creencias ancestrales, uno de los beneficios es el ahuyentar los males de invierno que por cierto este año tuvo a maltraer a los sureños por las intensas nevadas y temperaturas extremas.
Ello se evidenció no solo en bares, restaurantes y mesas de café de Caleta Olivia (foto en Restobar La Estación) sino también en casas de familia y sobre todo durante la mañana cuando se recomienda tomar tres sorbos del brebaje que tiene su origen en la cultura guaraní, la cual se fue extendiendo a todo el país.
La difusión de la caña con ruda motivó también que surgieran emprendedores locales para prepararla de manera artesanal y venderla en la vía pública.
Uno de estos casos fue el los vecinos Nicolás Zurita y Silvia Albertini, quienes se instalaron en el microcentro con un auto y vendieron el brebaje (foto).
Lo ofrecieron en botellas a costos de 3 mil pesos el cuarto de litro, 5 mil el medio litro y 9 mil el litro, promocionándolo como muy eficiente por sus propiedades para mitigar problemas de salud y contra los malos augurios.