El sociólogo Boaventura de Sousa Santos acusado de acoso sexual

La publicación de los casos desata una oleada de solidaridad con las mujeres y la suspensión temporal de los cargos académicos del prestigioso ensayista.

Un artículo divulgado esta semana en el libro Sexual Misconduct in Academia: Informing an Ethics of Care in the University (mala conducta sexual en la academia:: sobre una ética del cuidado en la universidad Routledge, 2023) ha puesto en el punto de mira a uno de los grandes sociólogos portugueses, Boaventura de Sousa Santos (Coimbra, 82 años), señalado como acosador sexual por varias investigadoras del Centro de Estudios Sociales, dirigido por el profesor hasta 2019.

La renuncia de Boaventura de Sousa a continuar al frente del centro que había fundado en Coimbra en 1978 coincidió con la aparición de pintadas en el edificio académico que aludían a los casos de acoso: Fuera Boaventura. Todas sabemos. Y este hecho sirve para arrancar el artículo que ha desatado la tormenta en Portugal, titulado The walls spoke when no one else would (las paredes hablaron cuando no lo hacía nadie más) y redactado por las antiguas investigadoras del Centro de Estudios Sociales Lieselotte Viaene, Catarina Laranjeiro y Miye Nadya, que no concretan los nombres de los profesores implicados en situaciones de acoso, pero que dan pistas suficientes para saber que se refieren a la institución portuguesa y al que fue su ilustre director.

La difusión del artículo ha provocado la salida a la luz de nuevos testimonios, como el de la diputada estatal brasileña de Minas Gerais, Bella Gonçalves, que relató a la agencia Lusa su caso. En agosto de 2013 comenzó su doctorado en Poscolonialismos y Ciudadanía Global en el CES con Boaventura de Sousa Santos como orientador, que la citó en su casa para hablar del trabajo. “Me ofreció bebida, que rechacé. Después comentó que estar cerca de él me daría muchas ventajas en el medio académico. Luego se sentó a mi lado, agarró mi pierna y sugirió que podría profundizar la relación. En ese momento recogí mis cosas y salí muy abrumada de allí”, explicó la actual diputada. Tras lo ocurrido, comentó el caso con otros profesores. “El tono general era que se trataba de alguien intocable y que cualquier denuncia podría poner en riesgo mi doctorado”, recordó. También la activista argentina mapuche Moira Millán asegura que fue acosada por el catedrático de Sociología portugués durante su paso por Coimbra en 2010. En un vídeo publicado el año pasado cuenta que el sociólogo la invitó a su apartamento y se abalanzó sobre ella. Asegura que la convencieron para no denunciar lo ocurrido con el argumento de que sus palabras se estrellarían frente al prestigio académico del pensador.

La publicación del artículo ha desatado una cascada de solidaridad hacia las denunciantes. Unas 250 personalidades del mundo académico y cultural han firmado el manifiesto Todas sabemos en apoyo de las autoras del artículo. “El acoso sexual y moral, el extractivismo intelectual (la práctica de plagiar o reproducir el trabajo de otros sin citar, presentándolo como suyo), así como otras formas de violencia son estructurales y estructurantes de un sistema académico fundado en marcadas jerarquías profesionales y divisiones de clase, género y raza”, señalan en el texto.

El Centro de Estudios Sociales, que está vinculado a la Universidad de Coimbra aunque tiene autonomía jurídica, anunció el viernes que suspendía de todos sus cargos a Boaventura de Sousa Santos, que permanecía como director emérito, y a Bruno Sena Martins, el otro profesor aludido en el artículo, mientras se investigan las denuncias por parte de una comisión independiente que el centro va a crear. Poco después el sociólogo emitía un comunicado donde informaba de su decisión de apartarse de la institución de forma voluntaria. Por su parte, el Consejo Latinoamericano de Ciencias sociales suspendió las actividades previstas con el pensador portugués.

En su primera respuesta, el científico respondió al artículo con un comunicado en el que descalifica las acusaciones como “un acto miserable de venganza institucional y personal”. Además, anuncia la presentación de una querella contra las tres antiguas investigadoras. La antropóloga Lieselotte Viaene es profesora del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III de Madrid. Su paso por el centro de la Universidad de Coimbra fue entre septiembre de 2016 y agosto de 2018. Catarina Laranjeira pertenece en la actualidad al Instituto de Historia Contemporánea de la Universidad Nova de Lisboa, mientras que Miye Nadya es profesora de la Universidad de Nebraska, en Estados Unidos.

Boaventura de Sousa Santos se doctoró en Sociología del Derecho por la Universidad de Yale. Desde el Centro de Estudios Sociales que fundó se labró una trayectoria de nivel internacional muy respetada científicamente que, además, traspasó los muros académicos y le convirtió en uno de esos pensadores que llenaban auditorios interesados en sus investigaciones sobre movimientos sociales. Su compromiso intelectual se afianzó tras una estancia en una favela de Río de Janeiro en 1970, que despertó su interés por los países del sur. Fue uno de los pensadores de cabecera del movimiento antiglobalización, estructurado en los Foros sociales de Portoalegre, en Brasil, y uno de los oráculos del pensamiento político de izquierdas. Es autor de unos 40 ensayos. Uno de sus últimos libros traducidos en España es El futuro comienza ahora: de la pandemia a la utopía (Editorial Txalaparta, 2021), donde considera la crisis del coronavirus como una oportunidad para cambiar hacia otro modelo de civilización.

Fuente: elpais.com

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