En el San Cayetano celebraron los 25 años de la ermita con una fervorosa procesión

Con la tradicional caminata, que ayer reunió más de 1.000 personas, la comunidad católica comodorense evocó y rindió respetos, honores y devoción a San Cayetano, el patrono del "pan, la paz y el trabajo" de los argentinos, que hace 25 años tiene un santuario con su imagen en el barrio que lleva su nombre. Así, en el San Cayetano se inauguró la remozada ermita. Se colocó una plaqueta que recuerda a los vecinos pioneros, como Raúl Ledesma, Marina Sachetti y José Morales, presentes en la ceremonia. También participaron el obispo, Joaquín Gimeno Lahoz y autoridades municipales como los secretarios de Desarrollo Humano, y Servicios a la comunidad, Ana Llanos y Rubén Palomeque.

El 7 de agosto, en todo el país, se realiza la procesión en homenaje a San Cayetano, el santo del trabajo. En Comodoro Rivadavia, la movilización de fe adquiere un carácter local ya que, desde hace 25 años, un barrio de la ciudad, entonces en formación y con muchas dificultades, decidió llevar su nombre.

En el ingreso al barrio, donde está colocada la ermita, ayer a las 15 se rindió homenaje al santo, pero también a los vecinos que hace un cuarto de siglo decidieron erigir un santuario en el lugar.

Desde las dificultades ese barrio comenzó a nacer y tener un perfil e identidad propia, que terminó de conformarse con San Cayetano como el nombre elegido para identificarlo.

EL HOMENAJE A LOS PIONEROS

En la ermita se congregó, como de costumbre la gente, para comenzar a marchar por la Polonia hacia la capilla pero en esta ocasión, por el aniversario, primero se descubrió el velo de la ermita remozada y luego se hizo lo propio con la plaqueta que, en homenaje a los vecinos pioneros, se destacó especialmente el trabajo de Raúl Ledesma, Marina Sachetti y José Ramón Morales.

El obispo Joaquín Gimeno Lahoz y el padre Oscar recordaron la historia del Santo y expresaron la necesidad, como comunidad, de que el pueblo abrace la fe y sobre todo trabaje en pos de un destino y el bien común.

Las tareas de remodelación de la ermita fueron solicitadas por el párroco de la Iglesia, el padre Oscar, y la comisión de Vecinos de Custodia, Conservación y Mantenimiento del bulevar del barrio, como recordó el secretario de Servicios Públicos del municipio, Rubén Palomeque.

Los trabajos consistieron en el mejoramiento de los canteros, la realización de varios trabajos de albañilería, que incluyeron reparaciones del bulevar, poda de árboles y embellecimiento del sector en general.

"UN SANTO y LA SOLIDARIDAD"

Luego de la reapertura de la ermita y el descubrimiento de la placa, los fieles comenzaron la procesión por la Polonia hacia la capilla. En la caminata, el obispo recordó a El Patagónico que San Cayetano "es un santo que promueve la solidaridad entre las personas. El rezar juntos nos hace sentir más hermanos", acotó el responsable de la iglesia chubutense, que también recordó que "el pan, y el trabajo siempre son necesarios pero, en tiempos difíciles más, porque es lo que le da dignidad a las personas y a las familias".

El obispo también dijo que le sigue llamando la atención, de manera positiva, "encontrar un barrio que, lleva el nombre del santo, y que en su entrada tiene una ermita y una capilla en homenaje a este hombre que entregó su vida por el bien de todos", concluyó.

El padre Oscar remarcó la importancia de la integración del barrio a partir del santo. "Esto hace que tengamos una espiritualidad muy grande, y que se progrese a partir de la fe. Todo esto es trabajo de los vecinos y de sacerdotes que, como el padre Corti, apoyaron mucho esta decisión del barrio de unirse detrás de la figura de San Cayetano", expresó.

La procesión llegó a destino, la capilla, donde el obispo, el padre Oscar y los vecinos rezaron todos juntos por el pan, el trabajo y la paz, palabras que se conjugan en pos del bienestar y la alegría del pueblo.

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