Tras la conmoción generada por el fallecimiento de Bernardino Villarroel (78), la dirigente barrial del barrio Presidente Ortiz, Lidia Moscoso, manifestó su preocupación por el estado de la seguridad en el barrio, señalando que la situación se ha vuelto peligrosa, especialmente para los adultos mayores.
Hay que recordar que Nino Villarroel falleció el lunes a la tarde en medio de un incendio que en principio se presumía accidental, aunque tras la autopsia de este martes la fiscalía modificó la carátula de la causa de “muerte dudosa” a “presunto homicidio”.
Moscoso enfatizó que el problema trasciende lo individual y se relaciona con la “falta de control de personas foráneas”, resaltando la conmoción que provocó en el barrio la muerte de Nino, a quien describió como “un hombre generoso y defensor del club Ferro”.
Sin embargo, el foco principal de sus declaraciones a La Petrolera fue la alarma por la seguridad en Kilómetro 5. En ese sentido, alertó sobre la presencia de personas foráneas sin control y la sospecha de que vendedores ambulantes estarían “marcando” domicilios para futuros robos.
En consecuencia, reiteró el pedido a las autoridades, sobre todo al ministro de Seguridad, Héctor Iturrioz, de implementar mayores controles en los accesos a la ciudad y de “instalar las cámaras de seguridad prometidas”, ante el riesgo que corre la población adulta del barrio.
“Nosotros dijimos que hay mucha gente de afuera, mucha gente del norte, mucha gente de otros países. Entonces, si no hay un control de esa gente…”, señaló Moscoso, recordando un incidente reciente donde intrusos ingresaron a una casa a las 5 de la mañana mientras los dueños dormían.
La vecinalista también denunció la presencia constante de vendedores ambulantes (de bolsas, medias o chatarra), sugiriendo que estos actúan como “controladores” de la zona, ya que a los pocos días de su paso se registran robos.
Moscoso recordó haber solicitado a Iturrioz, en una reunión previa, más control en la entrada de Comodoro Rivadavia y la instalación de cámaras de seguridad, incluso ofreciendo la colaboración de los vecinos con sus propias cámaras domiciliarias.