En la segunda jornada de la audiencia pública predominaron mociones contrarias a represas

En el Salón Azul del Congreso de la Nación se desarrolló ayer la segunda jornada de la audiencia pública para escuchar posturas a favor o en contra de los estudios impacto ambiental que elaboraron por las dos represas que se proyectan construir en el río Santa Cruz. La mayoría fue contraria a la ejecución de esos emprendimientos energéticos.

Caleta Olivia (Olivia)
En principio se difundió un video con el testimonio de un anciano, cuyo nombre no fue mencionado por error involuntario de los moderadores, quien aparentemente tenía una vasta experiencia en termodinámica ya que aseguró que ese aspecto no fue contemplado en el estudio que el Poder Ejecutivo Nacional encomendó realizar a la empresa AISA.
Al respecto citó que no hay constancias de que se haya tenido en cuenta lo que ocurrirá aguas abajo de las represas, sobre todo en los 60 kilómetros finales del río.
Por tal motivo sostuvo que habrá "disociaciones" en el ecosistema del Santa Cruz que tiene un caudal de 700 metros cúbicos y que durante el llenado de las presas (aproximadamente seis meses) habrá deposición de material en el suelo desértico y además variará la temperatura del agua.
Otro de los expositores, Elvio Mendioroz, vecino de 70 años de la localidad bonaerense de Carmen de Patagones, sostuvo que "ahora vienen por el agua y vienen por todo" citando palabras de su amigo ya desaparecido Javier Rodríguez Pardo "quien no pudo con la corrupción existente en el ejecutivo, legislativo, judicial, gremial y publicitario".
De hecho, estaba en contra de las represas y por consiguiente criticó a las políticas que degradan la naturaleza y modifican las cuencas naturales de los ríos para resarcir demandas meramente energéticas.
Mendioroz fue interrumpido por los moderadores ya que el público "común" solo tenía cinco minutos de exposición, en tanto que durante la primera jornada a los funcionarios públicos se les otorgó el doble de ese tiempo.

CANTO AL MACA TOBIANO
Luego habló una joven abogada, Teresita Iturralde, quien dijo que en sus ratos libres componía canciones y una de ellas la dedicó al ave Macá Tobiano, la cual interpretó en la misma audiencia ante la mirada de asombro de los ministros de Energía, Juan José Aranguren; y de Medio Amiente, Sergio Bergman; aunque al final tanto los funcionarios como el resto del público le respondieron con un fuerte aplauso, con lo que se rompió una estricta reglamentación de la audiencia.
La abogada procuró de este modo llamar a la reflexión sobre la necesidad proteger una especie de la fauna que solo habita en Santa Cruz y, de acuerdo a testimonios de personas vinculadas a la protección del medio ambiente, puede extinguirse con la construcción de las represas.

SE SACRIFICAN
ECOSISTEMAS
Le llegó luego el turno a la ambientalista Sofía Heinonen, quien valoró la posibilidad que tenía la gente no vinculada a ámbitos gubernamentales para hacerse escuchar en audiencias públicas vinculadas a grandes obras, aunque en la práctica "no tienen ningún valor".
En ese sentido recordó que tanto ella como otros referentes de la ONG Vida Silvestre nada pudo hacer cuando se construyó una represa en el arroyo Urugua-í (Misiones), que "al final no aporta nada y dañó el medio ambiente de otros ejemplares de la fauna" de esa zona como el pato serrucho.
Y respecto a las referidas a la de río Santa Cruz, sostuvo que también estaba en contra porque "no es posible que tengamos que sacrificar ecosistemas por las metas energéticas de gobiernos de turno" enmarcados en "economías globalizadas".

NO SOLUCIONARAN
LA CRISIS PROVINCIAL
Posteriormente hizo uso de la palabra Soledad Verón, joven que nació y reside en Río Gallegos, quien en principio dejó en claro que había llegado a Buenos Aires por su propia cuenta y que ella misma se pagó el pasaje.
Dijo que a nadie escapa a la crisis económica, social y laboral que hoy afronta Santa Cruz, pero también reparó que la construcción de las represas no va a solucionar ese agudo problema, sobre todo de orden laboral, porque luego de los cinco o más años que dure su construcción, quedarán a lo sumo 200 personas para operarlas y volverá el fantasma de la desocupación.
Además sostuvo que pocos hacen referencia a que el número de 5.000 obreros que supuestamente estarán afectados a las obras recién se registrará a los tres años de la construcción, incluso nadie asegura que se dará prioridad a los santacruceños ya que es sabido que las empresas chinas desembarcan con mucho personal en los sitios donde ellas llevan adelante grandes emprendimientos.

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