En los últimos tres años disminuyó la cifra de casos de adicciones por tabaco en Chubut

Esta provincia es una de las jurisdicciones que más consumo de tabaco tiene en Argentina, según el Ministerio de Salud de la Nación. Los índices de los Centros de Asistencia al Tratamiento de Adicciones de Chubut reflejan que desde 2013 a la actualidad disminuyeron la cantidad de casos atendidos y en 2016 fueron 422 las personas que se sometieron a un tratamiento. Son hombres y mujeres que luchan contra una adicción que no solo los enferma a ellos sino también a su núcleo familiar.

Marcelo Bustamante es petrolero, y todos los días cumple con una rigurosa rutina que incluye tener un cigarrillo en sus manos. De lunes a sábado se levanta a las 5, y antes de bañarse agarra el paquete de Marlboro y prende un cigarrillo. "Voy a la cocina, pongo la pava para el mate, le pego dos pitadas y me voy a bañar", explica Marcelo sobre su rutina diaria.
El operario de 55 años acepta que es una adicción que no puede dejar. "Intenté todo lo que se conozca. Me puse parches hasta en los ojos y no puedo. Cada vez que intentaba dejar volvía a fumar cada vez más. Hasta que me cansé de intentar cosas y fumé sin culpa. Nunca tuve un problema de salud y mis hijos ya están grandes. Hay una edad en la que ya no te importa tanto la salud", aseguró este fumador que llegó a consumir hasta tres paquetes de cigarrillos por día y a fumar hasta en la ducha.

EL CONSUMO BAJA

La historia de Marcelo se repite a lo largo y ancho del país. Según las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, 25,1% de la población argentina es fumadora. Los números forman parte de la última encuesta nacional de factores de riesgo que se realizó en 2013 y que se actualiza cada cuatro años.
El trabajo comprende a la población mayor de 18 años de las localidades de más de 5 mil habitantes, y advierte que entre los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles más preocupantes está el cigarrillo, que provoca muertes por cáncer de pulmón, bronquios y tráquea.
Según el trabajo, más del 70% de esos fallecimientos son atribuibles al consumo de tabaco, así como el 11% de las muertes por cardiopatía isquémica. Lo paradójico de esta problemática es que el tabaquismo es el factor de riesgo más prevenible. Otro dato que duele, es que en Argentina cada año mueren aproximadamente 40.000 personas por enfermedades relacionadas al tabaco.
El informe del Ministerio de Salud de la Nación detalla que el indicador de tabaquismo resultó mayor entre varones (29,9%) respecto de las mujeres (20,9%) y en el menor ingreso de hogares, según ingresos por unidad consumidora (28,2%) en comparación con el mayor (23,0%). La distribución del indicador según edad evidenció mayor prevalencia en el grupo etario de 25 a 34 años (30,8%).
De ese trabajo también se desprende que Chubut está por debajo de la media del país en materia de fumadores (26,1 por ciento de la población). La provincia solo es superada por La Rioja con 26,9%, Neuquén con 27,1%, Santa Cruz con 29,9%, Tierra del Fuego con 26,9% y Mendoza con 26,5%.
En ese sentido, cabe aclarar que en las provincias de la Patagonia se observan menores porcentajes de exposición en bares/restaurantes en relación con el valor nacional, y en las de Cuyo y muchas del Noroeste se evidenciaron valores por encima del mismo.
No obstante, los últimos datos relevados sobre tabaquismo evidencian que la epidemia ha disminuido, tanto en la población joven (13 a 15 años) como adulta (18 años y más).
Los índices del Ministerio de Salud de Chubut, en coincidencia con el trabajo realizado a nivel nacional, también indican que bajaron los casos registrados en la provincia. Es que en los seis centros de Atención Contra las Adicciones disminuyeron la cantidad de pacientes atendidos en los últimos años. En 2013 se registraron 562 casos (407 hombres y 155 mujeres); en 2014 fueron 638 (498 hombres y 140 mujeres); en 2015 se contabilizaron 512 casos (390 hombres y 122 mujeres) y en 2016 se atendieron 422 casos (330 hombres y 92 mujeres).
De todas forma, los efectos del tabaco siguen siendo preocupantes, no solo por su impacto en la salud de los individuos sino también porque representan un alto costo para la economía nacional.

VERGÜENZA DE TRATARSE

Ana Fernández es psicóloga en uno de los Centro de Atención Primaria de la Salud que tiene Comodoro Rivadavia y asegura que muchas veces las personas tienen vergüenza de asistir a este tipo de instituciones para que puedan dejar de fumar.
"Hay un cierto prejuicio, por eso no hay muchos pacientes que accedan. Yo he trabajado en el centro de adicciones que se encuentra en zona norte e iban muy pocas personas. Pero eso te incentiva a trabajar para ayudar a más personas a dejar de fumar", señaló.
La licenciada explicó que el proceso para dejar el cigarrillo no es sencillo y que cada caso es muy particular. "Hay muchos pacientes que son adictos de otras sustancias y quieren dejar pero hay que evaluar. Un ejemplo es que las personas dejan muy poco tiempo la cocaína y después lo último que siempre se deja es el cigarrillo porque si vos le sacas todo al paciente se queda sin ningún recurso para contenerse", sostuvo.
La especialista en diálogo con El Patagónico también detalló la metodología de trabajo que se aplica en estos centros. "Hay dos programas que se pueden hacer: una reducción gradual o cesación del inicio. Se hace una evaluación de una dependencia tanto física y psíquica. También se hace una evaluación con el psicólogo y por lo general se receta Bupropión que sirve para evitar los síntomas de abstinencia porque el cigarrillo es tan adictivo como la heroína y la cocaína. Esta medicación se la brindamos cuando la persona quiere dejar de consumir. Además contamos con un nutricionista, un profesor de Educación Física y un especialista en yoga que sirve para que el paciente se relaje. Esto también lo queremos hacer en un futuro en los Centro de Atención Primaria de la Salud", detalló.

USO, ABUSO Y DEPENDENCIA

Fernandez explicó que tener una adicción se diferencia en tres términos: uso, abuso y dependencia. "Si una persona dice 'cada mes me fumo un pucho', esa persona tiene que saber que de ahí a la dependencia hay un solo paso. Esto pasa con todas las drogas, porque en un fin de semana me fumo cinco cigarrillos, le comienzo a encontrar el gusto y puede que después pase a la dependencia. También hay que tener en cuenta que cuando hay una detención de la droga es social, psíquica y física. Hay gente que fuma 10 cigarrillos y el cuerpo le comienza a pedir nicotina", detalló.
Y agregó: "otro caso a evaluar es un fumador social que solo consume en un asado o si hay alcohol. Esto es importante porque siempre existió una relación entre el alcohol y otras sustancias que activan el consumo de otros productos".
En este sentido, más allá del tripo de consumo, la especialista recordó los problemas que pueden acarrear ser fumador. "Las arterias se empastan, se van poniendo como duras y se llenan de grasa, colesterol y hacen que a futuro la persona tenga problemas coronarios por el tema que las sustancias están en su cuerpo. Todos los componentes que tienen el cigarrillo dañan a la salud. En Comodoro hay muchas personas que son internadas por problemas coronarios, pero casi siempre es la misma causa, el cigarrillo", lamentó.

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