El comisario Alejandro Pulley cobró fama en 2014 cuando fue denunciado por darle, supuestamente, protección a un prostíbulo que funcionaba en la zona céntrica de Comodoro. El era titular de la Seccional Primera y poco después sería separado del cargo y pasado a disponibilidad. Se recluyó en el valle, de donde es oriundo.
Luego de siete años pudo hacerse el juicio y en noviembre del año pasado se sentó en el banquillo junto a la ciudadana paraguaya Guillermina Ferreyra Almada y al colombiano Juan Carlos Cuellar Gamboa. Pero el Tribunal consideró que el fiscal Martín Cárcamo no pudo demostrar la culpabilidad del policía, por lo cual fue absuelto en primera instancia.
Desde mucho antes, Pulley había adquirido otra costumbre: interactuar en redes sociales con posturas radicales en las que hace gala de su desprecio por determinadas posturas y de su machismo que atrasa un siglo.
Este lunes tuiteó, por ejemplo, que “sobre gustos no hay nada escrito. Los pensamientos no se juzgan, solo se juzgan las acciones”. Ello no sería cuestionable si no se tratara de una respuesta a un tuit del periodista Raúl Kollmann que reproducía una opinión del candidato a presidente de Colombia, Rodolfo Hernández: “Yo soy seguidor de un gran pensador alemán: Adolfo Hitler”.
Para Pulley, es solo el más reciente de una larga serie de comentarios en Twitter en los que se regodea en posturas inconfundiblemente discriminatorias, como cuando se refirió a la diputada de CABA, Ofelia Fernández (“Tiene una pinta de vaga”); o en ocasión en que alguien le preguntó “¿cuál es el mejor consejo que darías?” y él muy suelto de mente disparó: “Dale hasta que se ponga colorada”.
Además, no escapan a sus polémicos comentarios ni el presidente Alberto Fernández, a quien el pasado 25 de mayo le escribió: “aprovecha y confesate. Aunque sea en el confesionario reconocé tu falta de integridad moral y ética, ya que no tuviste los huevos para ir a la Justicia y decir: señor juez, violé la ley, cuál es la pena?”; ni el Papa Francisco, quien el pasado viernes sentenció: “La riqueza verdadera no consiste en multiplicar cuanto se posee, sino en compartirlo equitativamente con quien tenemos a nuestro alrededor”.
Pulley dejó claro lo que piensa este domingo, cuando tuiteó: “Planero, no laburaste en la reputa vida. Sos un genio, leyendo un libro y hablando huevadas; te pasaste la vida rascándote los huevos”.