El curso de preparación para poder desempeñarse en la actividad bomberil es muy exigente, tiene una duración de tres meses y contempla clases teóricas y prácticas.
Estas últimas se están desarrollando en Caleta Olivia bajo la supervisión de instructores y el viernes el grupo de aspirantes adquirió conocimientos sobre rescate en alturas y desplazamiento en compartimientos reducidos (fotos).
Además, según lo señalara a El Patagónico el comisario inspector Eduardo Jurado, jefe de la Zona 2, el curso también abarca técnicas de rescate vehicular y en ámbitos acuáticos; utilización correcta de los equipos estructurales y de las elementos disponibles durante los diferentes tipos de incendios; y funciones que desempeña cada integrante de una dotación, por citar algunos ejemplos.
A ello se suman instrucciones sobre técnicas de primeros auxilios y nociones sobre cuestiones legales, por lo cual también se cuenta con la colaboración de personal médico y de un abogado.
Por otra parte, el oficial comentó que el accionar de los bomberos requiere de una constante capacitación ya que hay materiales de construcción que difieren de los que se utilizaban hace varias décadas dado que hoy existen otros con componentes químicos que se tornan sumamente peligrosos cuando son alcanzados por el fuego.