Familiar de víctimas en Ruta 3 pidió esclarecer el accidente

Un familiar de las víctimas reconstruyó las horas posteriores al choque fatal en cercanías de Garayalde. Habló del rescate del único sobreviviente, el estado de salud del menor y la necesidad de esclarecer cómo ocurrió el siniestro.

La tragedia vial ocurrida el viernes sobre la Ruta Nacional N°3, a la altura de Garayalde, dejó una herida abierta en una familia que ahora intenta reconstruirse en medio del dolor. En ese contexto, Augusto Bría, allegado directo de las víctimas fatales, compartió un testimonio crudo sobre las primeras horas posteriores al impacto.

“Es algo inimaginable, desgarrador”, sintetizó al describir el impacto emocional que atraviesan. En su relato, reconstruyó lo que pudo conocer a partir de un testigo que llegó al lugar poco después del choque. Según le transmitieron, dos de las víctimas ya no presentaban signos vitales cuando arribaron los primeros auxilios. En ese escenario, el único sobreviviente —un menor— fue rescatado y asistido en el lugar, donde detectaron múltiples fracturas en sus brazos.

El niño permanece internado en el Hospital Regional y deberá ser intervenido quirúrgicamente. De acuerdo a lo informado por la familia, presenta fractura de fémur y en ambos miembros superiores, aunque se encuentra estable y consciente, sin compromiso neurológico.

En paralelo al duelo, la familia sigue de cerca el avance de la investigación judicial. Bría señaló que mantienen contacto con la Fiscalía con el objetivo de esclarecer las circunstancias del choque, en particular la velocidad a la que circulaban los vehículos involucrados. También convocaron a posibles testigos a aportar información que permita reconstruir lo sucedido con mayor precisión.

La pérdida golpea a un grupo familiar numeroso y muy unido. El viaje que derivó en la tragedia tenía como destino una celebración: un cumpleaños de 15 previsto para el fin de semana. “Ya estaba todo organizado”, recordó, en alusión a un evento que nunca llegó a concretarse.

El dramático desenlace comenzó a intuirse horas antes de la confirmación oficial. La familia seguía el recorrido del vehículo a través de la ubicación en tiempo real compartida desde un celular. Cuando el trayecto se detuvo de manera inesperada y las comunicaciones se interrumpieron, surgió la preocupación. Minutos después, el peor escenario se confirmó a través de un contacto con autoridades policiales.

En medio de la conmoción, también destacaron la rápida intervención de los servicios de emergencia que acudieron desde Garayalde. Mientras tanto, familiares que residen en el exterior emprendieron un viaje urgente para acompañar a sus seres queridos.

El proceso judicial avanza para determinar responsabilidades, pero para la familia el tiempo quedó marcado por la pérdida y la necesidad de respuestas.

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