River y Boca protagonizaron un escandaloso final en el Superclásico de este domingo en el Monumental por una batalla campal desatada tras el agónico gol de penal de Miguel Borja.
Inmediatamente después de la definición del colombiano, y cuando todavía celebraba, futbolistas de ambos equipos se trenzaron a golpes y empujones en el centro del campo, por motivos, que, en un primer momento, se desconocían.
Cuando al fin lograron tranquilizarse, el árbitro Darío Herrera sacó varias tarjetas rojas: Agustín Palavecino en River y Valentini, Miguel Merentiel y Equi Fernández en Boca. Además, los suplentes "millonarios" Elías Gómez y Ezequiel Centurión, más el entrenador Miguel Almirón.
Según informaron en la transmisión de ESPN Premium, la bronca había comenzado con Palavecino y su festejo de gol presuntamente de forma desmedida y en la cara de algún futbolista del conjunto visitante.