Según los datos informados, el epicentro se localizó en una zona marítima donde convergen las placas Sudamericana, de Scotia y Antártica, una característica que provoca movimientos sísmicos frecuentes en el extremo sur del continente.
Debido a la distancia respecto de los principales centros poblados, no se reportaron consecuencias sobre la población ni daños en infraestructura.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica ante la posibilidad de que se produzcan réplicas, aunque hasta el momento no se emitieron alertas especiales para la región.