Piden justicia por estibador que murió al ser golpeado por patota

Un estibador portuario falleció este lunes por las graves lesiones que le provocaron en la cabeza un grupo de individuos que lo atacó frente a su vivienda en el barrio Vista Hermosa II de Caleta Olivia.

La agresión se registró hace aproximadamente diez días y la víctima, Alejandro Palermarchuk, de 34 años y padre de seis hijos, fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal.

El hombre fue sometido a una operación quirúrgica y tras varios días de internación se le dio el alta, pero luego se descompensó y volvió a ser llevado al nosocomio, donde falleció en la madrugada de este lunes.

Su madre, Patricia, acompañada por la hermana de la víctima, Georgina, mostraron a El Patagónico los trozos de mampostería y una piedra con la que los atacantes golpearon al estibador cuando el mismo salió hasta el frente de su vivienda, ubicada en la calle Jorge Luis Borges 1.769, al escuchar gritos de varios individuos.

La progenitora contó que su hijo residía en otra vivienda ubicada en los fondos del mismo lote junto su pareja, de nombre Ángela, y acusó a los integrantes de una patota, algunos mayores y otros menores de edad, que residen en los barrios José Koltum y Rotary 23, alejados del sitio del incidente.

La denunciante dijo que a varios de ellos se los pudo reconocer por los videos de DVR de cámaras de seguridad privadas emplazadas en viviendas aledañas y que algunos escaparon en un automóvil de color blanco que habían estacionado en las inmediaciones.

El caso es confuso, ya que no hubo un parte oficial de la Policía provincial, pero de acuerdo al relato de la madre, los agresores preguntaron a los gritos si en ese lugar vivían dos jóvenes hijos del estibador y cuando éste les dijo que él era el padre, inmediatamente lo atacaron con trozos de mampostería y piedras.

Al escuchar los gritos, ella y otros familiares salieron de la casa ubicada en la parte delantera y vieron que Alejandro tenía su cabeza ensangrentada.

El muchacho alcanzó a pedirles que volvieran a ingresar en un intento de protegerlas y al ver que aparecía más gente los atacantes escaparon, pero antes de ello rompieron los vidrios de un auto estacionado, propiedad de un hermano del estibador.

Mientras la madre relataba a éste y otros medios periodísticos el brutal suceso, personal del Ministerio de Seguridad permanecía estacionado frente a domicilio a bordo de una unidad móvil de ese organismo. Por lo que se sabe, hubo que instrumentarse medidas de protección ya que no descartan que los atacantes vuelvan al lugar.

De acuerdo a los dichos de la mujer, el feroz incidente ocurrió alrededor de las 21:30, pero debido estado de conmoción que la embargaba no recordaba con precisión el día.

No obstante, aseguró que los individuos buscaban a los hijos del estibador para que se unieran a la patota y como estos se negaron, decidieron tomar venganza y buscarlos para golpearlos, pero fueron recibidos por el padre.

“Ya sabemos los nombres y dónde viven”, dijo Patricia, pero además aseguró que algunos de los agresores serían familiares directos de dos funcionarios judiciales y por ello presume que las investigaciones están trabadas ex profeso.

“Nosotros queremos que se haga justicia y además me pregunto cuánto tiempo va a estar la custodia frente a mi casa porque hay peligro de que la patota pueda volver y nosotros ni siquiera podemos salir a comprar o ir a cualquier otro lugar”, manifestó, añadiendo que hasta avanzada la tarde no pudo retirar el cuerpo de su hijo ya que tenía entendido que iban a practicarle la autopsia.

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