En Toronto y bajo la lluvia, parecía que llegaba el segundo 0-0 del Mundial 2026. Sin embargo, en el quinto minuto de descuento, Ghana se quedó con el triunfo por 1-0 sobre Panamá con un gol de Caleb Yirenkyi, que se mandó al ataque después de cortar la pelota en su campo y empujó el pase al ras que le dio Brandon Thomas-Asante, quien ingresó desde el banco para torcer el rumbo del empate. Así, el equipo africano comenzó con éxito su camino en el grupo L, donde además están Inglaterra y Croacia.
Siempre parece que hay algo más en este Mundial. Aunque todo pintara para un 0 a 0 que iba camino a convertirse al partido más aburrido de todos. Fue duro de ver, sí, pero cuando dicen que el fútbol se juega hasta el minuto 90... En este caso fue el 95’: hasta ese momento hubo que esperar para ver una asociación. Hasta ese momento hubo que esperar para tener una jugada que provocara algo. Pero llegó. Y con eso le alcanzó a Ghana para imponerse por 1 a 0 a Panamá bajo una lluvia que azotó Toronto durante todo el encuentro.
Hasta ese momento, dio la sensación de que cualquiera podía ganarlo. Pero no por grandes elaboraciones ni por chances claras. Todo lo contrario. Si había alguna ilusión era pura y exclusivamente porque los errores propios de ambos equipos podrían haber generado algo que con el juego no pasaba, salvo por los diez minutos previos al cooling break del ST en los que un aumento de intensidad prometió algo que tampoco llegaba.
Panamá estuvo en un ‘casi’ constante: en el comienzo del encuentro, Waterman hizo trabajar al arquero Ati Zigi (que salió en el ET por lesión), y en el segundo tiempo, Martínez tuvo una abajo del arco que pasó cerca. Los centroamericanos tuvieron mayor manejo de pelota y metieron más aproximaciones. Pero Ghana, que solo había tenido dos cabezazos de Adjetev, tuvo la única pizca de eficacia que cayó en la cancha: el ingresado Thomas-Asante metió un jugadón, metió un pase al medio y ahí estaba Caleb Yirenkyi, quien solo tuvo que empujarla. Y 1-0. Y delirio. Y los bailes de la tribuna ahora sí fueron por un grito de gol. Uno que se hizo esperar.