El inesperado héroe del empate de Cabo Verde ante España en el Mundial 2026 podría tener un nuevo motivo para celebrar. El Departamento de Estado de Estados Unidos aseguró que está intentando ayudar a la madre del arquero Vozinha a viajar al país para verlo jugar, después de que el futbolista dijera que ella no había podido asistir al debut por problemas vinculados a la visa.
La información fue difundida por CNN, que citó a un funcionario del Departamento de Estado. Según esa versión, Washington no tiene registro de que la madre del jugador haya solicitado una visa, pero igualmente inició contactos con la familia para facilitar el trámite.
“Todos los familiares de los jugadores son elegibles para la exención de la fianza de visa y el Departamento está contactando activamente a la familia de este jugador para ayudar con los servicios de visa”, señaló el funcionario, según CNN.
El caso tomó repercusión mundial después de que Vozinha, de 40 años, revelara tras el histórico 0-0 ante España que su madre no había podido viajar.
“No pudo venir por el tema de la visa, por el dinero que había que pagar”, dijo el arquero a los periodistas después del partido.
El trasfondo es una política migratoria implementada por la administración de Donald Trump. Cabo Verde integra el grupo de países cuyos ciudadanos pueden ser obligados a presentar una fianza de hasta 15.000 dólares para ingresar a Estados Unidos, bajo el argumento de reducir la permanencia ilegal una vez vencidas las visas.
Sin embargo, el propio Departamento de Estado recordó que los futbolistas, miembros de las delegaciones y sus familiares directos que participen del Mundial están exentos de ese requisito, siempre que cumplan las condiciones habituales para obtener la visa.
Una fuente citada por CNN añadió que el problema podría ser otro: la madre de Vozinha no tendría actualmente un pasaporte válido y estaría en proceso de obtenerlo.
Mientras el gobierno estadounidense intenta destrabar el viaje, en Cabo Verde la historia adquiere un tono casi legendario.
Según Reuters, Ana Candida Évora, madre del arquero, había pronosticado en la televisión estatal un día antes del partido que España no lograría marcarle a su hijo.
“Dije que ninguna pelota entraría en su arco, y eso fue exactamente lo que pasó”, contó la mujer, una limpiadora de 59 años.
Tras el empate, Vozinha rompió en llanto al recordar que ella no estaba en el estadio para presenciar el partido más importante de la historia futbolística de Cabo Verde.
DE DESCONOCIDO A FENOMENO
El arquero, que juega en la segunda división de Portugal y comenzó su carrera profesional recién a los 25 años, se convirtió en una de las grandes revelaciones del torneo. Realizó siete atajadas decisivas ante la selección española y fue elegido figura del encuentro.
Su actuación disparó además una explosión de popularidad en las redes sociales. Según datos citados por CNN y AP, pasó de tener unos 50.000 seguidores en Instagram a superar los 9 millones en menos de 48 horas, impulsado en gran parte por una campaña del canal brasileño CazéTV.
La situación también llegó a la política estadounidense. El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, pidió públicamente al secretario de Estado, Marco Rubio, que haga “todo lo posible” para que la madre del arquero pueda asistir al próximo encuentro.
Cabo Verde volverá a jugar este domingo ante Uruguay en Miami, y ahora la gran incógnita es si Ana Candida Évora logrará estar en la tribuna para ver en persona al hijo que ya hizo historia para un país de apenas medio millón de habitantes.