Hoy se conocerá la pena que debe cumplir el condenado por el femicidio de su pareja

El juicio oral y público por el femicidio de Débora Martínez, ocurrido en enero de 2017 en el barrio Próspero Palazzo, llegó a su etapa final tras declararse la responsabilidad penal de Nelson Aguilante, pareja de la víctima. En la audiencia de ayer la Fiscalía solicitó la pena de reclusión perpetua para el imputado, mientras la Defensa planteó la inconstitucionalidad de esa pena y también expuso "circunstancias extraordinarias de atenuación". A las 12:30 se dará a conocer la sentencia.

En la sede de los tribunales penales de Comodoro Rivadavia se celebró la audiencia de imposición de pena o cesura en el marco del juicio contra Nelson Aguilante. El tribunal estuvo integrado por los jueces Mariel Suárez, Jorge Odorisio y Raquel Tassello.

El 27 de marzo Aguilante fue declarado penalmente responsable por el delito de “homicidio agravado por haber sido cometido contra una persona que se mantiene una relación de pareja; y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género, en concurso ideal, en calidad de autor”, en perjuicio de Débora Gisell Martínez (28).

En ese contexto, la fiscal María Laura Blanco en su alegato aseguró que la condena establecida para el delito que cometió Aguilante “es una pena absoluta, que no admite graduación. En el veredicto de responsabilidad se ha descartado circunstancias extraordinarias de atenuación que puedan menguar la capacidad de reproche de Aguilante”.

La pena de prisión perpetua “fue la establecida por el Legislador y guarda relación con los injustos probados en el juicio y sus agravantes”, agregó la acusadora pública. En su argumentación planteó la constitucionalidad de la prisión perpetua y mencionó numerosos fallos a nivel nacional y local.

“El Superior Tribunal de Justicia de la provincia sostuvo en relación a la prisión perpetua que no debe ser considerada como inhumana o degradante en razón que no es vitalicia, es decir, no obtura la libertad anticipada o condicional. En razón de ello no contraría lo establecido con la Ley de Ejecución de pena, respecto de la progresividad de la misma”.

Por todo ello, Blanco solicitó que Aguilante sea condenado a la pena de prisión perpetua conforme al delito por el cual se lo ha declarado responsable. Además, la fiscal requirió el mantenimiento de la prisión preventiva que pesa sobre el imputado hasta tanto la sentencia adquiera firmeza.

INSCONSTITUCIONALIDAD DEL FALLO

Por el contrario, el defensor oficial Esteban Mantecón entendió que el momento para discutir las circunstancias extraordinarias de atenuación es la audiencia de cesura de pena. Tampoco compartió el fallo al que arribó el tribunal y presentó un testigo, un profesional del Servicio Social de la Defensa Pública, quien relató circunstancias de vida de Aguilante.

El trabajador social se refirió a la relación entre Martínez y su defendido que no era normal debido al consumo problemático de alcohol de Aguilante en diferentes etapas de su vida y a un problema de salud de la víctima. El profesional además destacó la ausencia del Estado en la niñez y adolescencia del imputado y la ausencia en su ámbito familiar de una figura de contención afectiva y material.

El defensor planteó la inconstitucionalidad del artículo 13 del Código Penal de la Nación (Ley 25.892, artículo 7) referido al plazo para acceder a la libertad condicional, entendiendo que “el monto no debe superar los 25 años de prisión por razones de humanidad”.

Mantecón expuso que con la edad de Aguilante la Ley le permitiría acceder a la libertad condicional con 74 años, entonces “de qué tipo de resocialización estaríamos hablando”, se preguntó.

Hay que recordar que el femicidio se registró durante la madrugada del 26 enero de 2017 en el domicilio de la pareja en la calle Teniente Merlo 2150 del barrio Próspero Palazzo. Según quedó evidenciado en el debate, Aguilante agredió a su pareja con golpes de puño y objetos contundentes, lo que le provocó múltiples escoriaciones y moretones.

Luego, el imputado aumentó la violencia y con sus manos la tomó del cuello para provocarle la muerte por asfixia mecánica por estrangulación, indica el informe forense de la autopsia del cuerpo.

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