Intentó ser amable para robarse un celular, pero igual terminó detenido

Carlos Ariel Gavilán terminó preso en la Seccional Segunda por tentativa de robo. En la madrugada de ayer se ofreció a trasladar una pareja a cambio de que le presten el teléfono para llamar a su novia.
Al llegar a destino pidió otra vez el celular y mientras se lo llevaba al oído arrancó su vehículo para escapar, aunque la víctima se aferró a la puerta, le giró el volante y le quitó las llaves.
A las 6:50 de ayer Carlos Ariel Gavilán (29) fue ingresado en un calabozo de la Seccional Segunda y allí permanecerá hasta esta mañana, cuando sea trasladado a la Oficina Judicial para afrontar la audiencia de control y apertura de la investigación por el delito de robo simple en grado de tentativa.
Unos minutos antes, mientras conducía su Ford Ecosport azul (dominio IBN 642) por avenida Rivadavia y Alem, observó una pareja que caminaba por el bulevar hacia el oeste. "Si me prestan el teléfono para llamar a mi novia los acerco hasta donde vayan", le dijo desde su vehículo y a los caminantes les resultó atractiva la propuesta, por lo que subieron ambos y él prestó su aparato.
El recorrido continuó por Rivadavia. Los novios tenían como destino un domicilio de Sarmiento al 2.300 y hasta allí los llevó Gavilán, aunque sin éxito para la comunicación que pretendía realizar. Una vez que llegaron al punto indicado, la chica y el joven oriundo de Salta bajaron, agradecieron y se dirigieron hacia la vivienda.
"Haceme la gauchada de prestármelo otra vez a ver si tengo suerte", le dijo y el dueño del teléfono se compadeció, volvió hasta la puerta del conductor y marcó él los números, pasándole el aparato al chofer. Para entonces el pasajero agradecido ya estaba desconfiando con que algo se traía el conductor, por lo que se quedó pegado a la puerta que estaba con la ventanilla a la mitad.
Ni bien Gavilán se llevó el aparato al oído y estando en marcha su camioneta, puso un cambio y aceleró para escapar. La víctima, que estaba atenta a la maniobra, se aferró a la puerta y con una de sus manos tomó el volante, el cual giró de manera brusca, haciéndole perder el control. Además, logró detener el vehículo al alcanzar las llaves y girarlas para sacar el contacto.
Fue la misma víctima quien puso el alerta a la policía, por lo que en contados segundo arribó un móvil de la Seccional Segunda y concretó la detención de Gavilán, quien permanecía en su camioneta que también quedó secuestrada.

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