Lo que inicialmente se investigó como un accidente de tránsito ha dado un giro drástico: las autoridades creen que el cable fue colocado intencionalmente, posiblemente con fines de robo.
El trágico suceso ocurrió en la intersección de las calles Soler y Marcelo T. de Alvear. Tras el impacto, el cuerpo de Parrada fue arrastrado diez metros por su motocicleta, y las primeras pericias confirmaron graves heridas en el cuello.
Inicialmente, el caso fue comunicado al fiscal de Delitos Culposos, Rodolfo Moure. Sin embargo, la investigación rápidamente cambió de rumbo. La Fiscalía Nº 1, a cargo de la fiscal María Florencia Salas, asumió el caso como homicidio simple, al constatar que la muerte de Parrada se debió a la colocación deliberada del cable.
Aunque en un principio trascendió que la víctima no tenía algunas de sus pertenencias, como su celular, fuentes policiales aclararon que el teléfono y otras pertenencias de Parrada fueron incautados en el lugar del hecho. Entre los objetos recuperados se encontraron dos tarjetas Favacard, una llave de seguridad, un anillo y una cadena.
Un elemento clave en la investigación es un video de una cámara de seguridad de un vecino. Las imágenes muestran a un grupo de jóvenes manipulando un rollo de fibra óptica abandonado en unos arbustos, lo que refuerza la hipótesis de la intencionalidad.
La autopsia realizada a Parrada reveló un profundo corte en el cuello y lesiones craneales producto de la caída. La fiscalía ha ordenado el análisis exhaustivo de los videos para identificar a los sospechosos. Asimismo, la Policía Científica secuestró 40 metros del cable de fibra óptica que se encontraba enredado en la motocicleta de la víctima.