La historia familiar de Victoria Villarruel, actual vicepresidenta electa, es conocida por todos y no hay quien recuerde los más oscuros momentos de nuestra historia nacional cuando los titulares se refieren a ello.
Su padre, Eduardo Villarruel, un teniente coronel de las FFAA, fue veterano de la Guerra de Malvinas y uno de los militares que participó en el "Operativo Independencia" en el norte argentino, donde apuntaron contra los grupos guerrilleros, como el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). También estuvo en el armado del primer centro de detención clandestino conocido como "La Escuelita".
Con este antecedente, Victoria Villarruel viene de una familia ultraconservadora, regida por valores católicos, en la que no ven con buen tino el divorcio. De esta manera, la vicepresidenta electa se convirtió en la "oveja negra".
"Es la progre de su familia, aunque parezca raro, nunca le perdonaron que se divorcie de su primer marido, hace ya 15 años. Estuvo alejada durante años de su familia. Para que tengamos en cuenta el nivel de conservadurismo que se maneja ahí", contó el periodista Juan González, autor del libro El Loco, la vida de desconocida de Javier Milei y su irrupción en la política.