La huella de Malvinas en la cancha de Diadema

La anécdota del soldado al que se le escapó un tiro del FAL la conocían pocos en Comodoro, pero trascendió este fin de semana en el marco de la inauguración del césped sintético en la cancha del club Argentinos Diadema.

La guerra de Malvinas dejó una profunda huella en esta ciudad porque aunque el conflicto propiamente dicho no llegó al continente, sí lo hicieron muchos soldados que fueron a las islas, o que bien estuvieron a punto de hacerlo.

En ese marco, los mandos militares establecieron distintos puntos estratégicos de la ciudad que debían ser resguardados. El oeste fue uno de ellos y por ello la cancha de Argentinos Diadema, en Km 27, fue uno de los sitios que albergó a quienes estaban dispuestos a dar su vida por la soberanía.

Se produjeron muchas situaciones que se hicieron populares y otras que no trascendieron tanto; quizás porque no era grato contarlas entonces, como pudo ser en este caso.

Es que –según recuerdan en el barrio Diadema-, en una cerrada noche de aquel largo otoño un soldado que se iba a dormir olvidó colocarle el seguro a su fusil y a este se le escapó un tiro. El mismo se incrustó contra un caño de la instalación y allí está aún como recuerdo de aquella gesta.

Este sábado el barrio de la zona norte de la ciudad vivió una tarde de fiesta al cumplirse el anhelado sueño de tener la cancha principal de fútbol con la alfombra de césped sintético en el club. Esa ocasión fue propicia para que el periodista Adrián Flores recogiera la anécdota de boca de uno de los vecinos. Lo contó en AZM Tv.

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