La inflación de enero fue de 20,6% y acumuló 254,2% durante el último año, según informó esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato mensual implicó una desaceleración respecto al 25,5% que había marcado diciembre, el más alto desde febrero de 1991, por el cual el 2023 había cerrado en 211,4 por ciento. Durante el gobierno de Javier Milei, entonces, los bolsillos de los argentinos perdieron un 46,1% de poder adquisitivo.
En el IPC de enero, la división de mayor aumento en el mes fue Bienes y Servicios varios (44,4%), producto del incremento en artículos de Cuidado Personal. Le siguieron Transporte (26,3%) –por las subas en transporte público y el arrastre del aumento de combustibles– y Comunicación (25,1%), por el alza en servicios telefónicos y de internet.
Pero, por su peso en la construcción del índice, la división con mayor incidencia en todas las regiones fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (20,4%). Al interior de la división se destacan las subas de Carnes y derivados y Pan y cereales.
Por debajo del nivel general se ubicaron las divisiones de Salud (20,5%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (20,4%), Restaurantes y hoteles (19,4%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (14%), Prendas de vestir y calzados (11,9%) y Educación (0,9%, en pleno receso estival).
En la comparación regional, la Patagonia fue la que se ubicó al tope: 24,2% de inflación en enero. Le siguieron Cuyo (22,3%), Noroeste (21,7%), Región Pampeana (21,2%), Gran Buenos Aires (19,6%) y Noreste (19,5%).