La Justicia Civil supervisó el sistema cloacal a partir de una acción de amparo ambiental

La titular de Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería, Malena KareenTotino efectuó ayer una inspección ocular de decenas de sectores que conforman el sistema de efluentes cloacales de Caleta Olivia. Fue para verificar en qué medida la empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado ejecutó las tareas de saneamiento que se le habían requerido.

Caleta Olivia (agencia)

El control judicial que se efectuó ayer en Caleta Olivia deviene de una acción de amparo de carácter ambiental que a fines de 2016 había presentado en su condición de ciudadano el abogado particular Amadeo Figueroa. La presentó cuando la ciudad estaba impregnada de efluentes sanitarios por la obstrucción de decenas de cañerías, rebalse de bocacalles y mal funcionamiento o inutilización de bombas elevadoras.

La denuncia fue dirigida al Gobierno provincial, del cual depende Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), por los incontables focos contaminantes que pusieron a la ciudad en estado de emergencia sanitaria.

La actitud de Figueroa tiene cierta similitud con la de otro abogado particular, Ismael Machuca, quien presentó otro recurso de amparo, en su caso ante la Justicia Federal por el deplorable estado de viejo trazado de la ruta Nacional 3 entre Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia.

ALGO SE HIZO

La inspección de ayer abarcó la zona céntrica y numerosos barrios. Además de la jueza Malena Totino y del propio Figueroa, participaron de la recorrida el secretario del citado juzgado civil, Lucas Hernández; el oficial de justicia José Idiarte y el director del área cloacas de Servicios Públicos, Fernando Vera.

En términos generales se constató que en más del cincuenta por ciento de los puntos donde se requerían soluciones, estas se cumplieron pero aún quedan otros pasibles de resolver.

Entre otros aspectos, quedó en evidencia que se realizaron algunos trabajos improvisados, uno de ellos frente el domicilio particular de un médico pediatra, Silvio Jaime, ubicado en la avenida San Martín, frente a la Escuela 14.

En ese lugar la cañería troncal continúa obstruida y la solución provisoria de SPSE fue realizar un bypass, para derivar los efluentes a un conducto pluvial que evacúa aguas de lluvia, por lo cual persisten los olores nauseabundos.

El médico contó al periodismo que era tal el derrame cloacal que algunos vecinos le golpeaban el portón para que demandara reparaciones y si bien ahora los efluentes fueron derivados hacia la boca de tormenta, igualmente hay días en que el olor es insoportable y se extiende hasta el área que ocupa el establecimiento educativo.

Otro sector sensible es la prácticamente inactiva Planta de Tratamiento de Residuos Crudos ubicadas en proximidades del puerto Caleta Paula, la cual se fue deteriorando por falta de mantenimiento y ahora solo retiene un bajo porcentaje de los sólidos. Además, ya se habría evaluado que no es conveniente reacondicionarla por los elevados costos y su antiguo diseño.

Al no funcionar adecuadamente desde hace muchos años, los efluentes líquidos de toda la ciudad van directamente al mar y un análisis realizado por la Escuela de Biología Marina y Laboratorista N° 4, determinó que ese sector de la costa marina tiene una elevada y alarmante contaminación de bacterias.

El grupo de inspección también visitó la inconclusa Planta de Osmosis Inversa teniendo en cuenta que cuando entre en funcionamiento, Caleta Olivia tendrá un mayor caudal de agua que incidirá directamente en el sistema cloacal ya que si no se toman medidas preventivas el mismo podría generar situaciones de colapso.

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