El éxito de esa película con sabor agridulce que se erige en un homenaje a la "ciudad de las estrellas" (Los Ángeles) se ha traducido en cinco de las once posibles estatuillas del Bafta a las que era candidata, entre ellas a la mejor direccción, Damien Chazelle.
El actor principal de La La Land, Ryan Gosling, se ha visto desbancado por el torturado trabajo de Casey Affleck en Manchester frente al mar, que volverá a ser su gran rival en la ceremonia de los premios de Hollywood del 26 de febrero. Su compañera de reparto, Emma Stone, ha logrado en cambio imponerse a la otra actriz favorita al trofeo de mejor intérprete femenina principal, Natalie Portman, muy alabada por su composición de Jacqueline Kennedy en Jackie.
En el capítulo de actores de reparto, tanto la crítica como todas las casas de apuestas se habían decantado por la solidez de la candidatura —finalmente ganadora— de Viola Davis, quien en Fences reedita un papel ya interpretado en el teatro junto a Denzel Washington. Y, contra el grueso de los pronósticos, el galardonado masculino ha sido el británico Dev Patel (Lion), otro de los aspirantes al Oscar al igual que Davis.
El cine social del veterano Ken Loach ha sido reconocido con el Bafta al mejor largometraje británico para Yo, Daniel Blake y que, en palabras de su director, cuenta "las verdades sobre el maltrato que reciben las personas más vulnerables de este país por parte del Gobierno".