La salida YPF pone en riesgo casi 10 millones de dólares mensuales en regalías

En medio de los ajustes y la motosierra del presidente Javier Milei, los gobiernos de Chubut y Santa Cruz tendrán una dificultad extra.

El abandono que hará YPF de las áreas maduras de ambas provincias dejará un enorme hueco en concepto de regalías petroleras, que deberá ser resuelto con inmediatez porque de lo contrario ambas provincias profundizarán sus crisis económicas. Chubut tiene en riesgo cerca del 8% del total de sus ingresos petroleros y el norte de Santa Cruz casi el 33%, representando entre 2,5 y 7 millones de dólares en regalías, respectivamente. De manera anualizada, hay en juego cerca de 115 millones de dólares entre ambas provincias.

Chubut y Santa Cruz enfrentan un nuevo y complejo desafío en tiempos de recortes de fondos y caída de los ingresos. Ambas provincias padecen la motosierra de la administración central que ejecuta el libertario Javier Milei, pero en paralelo el abandono de las áreas maduras que operó históricamente YPF pone en juego la recaudación mensual de 10 millones de dólares, los que anualizados alcanzarían los 115 millones.

Este es otro de los problemas centrales con el que deben lidiar los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres, y de Santa Cruz, Claudio Vidal, ya que de no encontrar nuevos concesionarios rápidamente para las áreas que YPF comenzó a abandonar, las dificultades se multiplicarán porque retrocederán notoriamente los ingresos por regalías, afectando en mayor proporción a la porción santacruceña de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Torres y Vidal tienen que encontrar prontamente empresas que se quieran hacer cargo de la operación de las 14 áreas que YPF deja en las dos provincias (10 en el norte de Santa Cruz y 4 en Chubut), mientras se desarrolla el proceso de salida de YPF que está proyectado en un plazo mínimo de 90 días.

CHUBUT: MAS DE 30 MILLONES DE DOLARES EN JUEGO

Es de suponer que mientras YPF abandona las áreas mencionadas pagará mensualmente las regalías petroleras, aunque no está claro qué monto abonará a las provincias.

En ese proceso pueden generarse mermas en los niveles productivos y por consiguiente YPF debería hacerse cargo de menores montos a cancelar por regalías, pero en ninguno de los ítems conocidos hasta el momento se ha podido obtener detalles sobre la cuestión.

YPF seguirá operando en Chubut el área de Manantiales Behr que acapara en la actualidad alrededor del 70% de la producción que la empresa tiene en la provincia. En febrero pasado la compañía produjo 1.079.496 barriles, de los cuales 771.301 correspondieron a dicho yacimiento; los 308.195 barriles restantes están involucrados en las áreas que YPF comenzó a abandonar en abril.

La producción en proceso de abandono representó en febrero el 8% del total de barriles producidos en Chubut y tiene un correlato en regalías petroleras que ronda los 2,5 millones de dólares al mes pasado.

Ese monto de febrero anualizado representa cerca de 31 millones de dólares en regalías que en la actualidad no se sabe quién las aportará a las arcas provinciales.

Vale tener como comparación que esos 31 millones de dólares anuales es un monto relativamente similar a los 34 millones que Chubut paga trimestralmente por la deuda en dólares correspondiente al BOCADE.

SANTA CRUZ: CASI 84 MILLONES DE DOLARES EN RIESGO

Para Santa Cruz los problemas son peores y los riesgos mayores. Las diez áreas maduras que YPF ya está abandonado representan el 32% de toda la producción petrolera provincial y por consiguiente lo que queda en el limbo de la indefinición son alrededor de 7 millones de dólares mensuales de regalías petroleras.

En febrero pasado la producción de crudo del norte santacruceño ascendió a los 1.881.835 barriles y significó el 93,6% de todo lo extraído en el territorio provincial (Cuenca del Golfo San Jorge y Cuenca Austral). YPF fue responsable de la extracción de 1.099.963 barriles, que incidieron en el 55% de todo lo producido en la provincia.

De ese total, 642.854 barriles correspondieron a las áreas maduras que la compañía se está desprendiendo y significaron el 32% del total provincial y el 55% de lo producido por la petrolera en el norte santacruceño.

En función de estos porcentajes, las arcas provinciales de Santa Cruz tienen en riesgo de recaudación 6,9 millones de dólares en base a las regalías petroleras cobradas en febrero; lo que anualizado representa un total de 83,5 millones de dólares.

EMPLEOS EN RIESGO: CHUBUT 1 DE CADA 3; SANTA CRUZ 2 DE CADA 3

En paralelo están en riesgo cerca de 5.000 puestos de trabajo en la Cuenca y el consiguiente impacto económico y productivo que afecta a ambas partes de la unidad productiva que conforman en materia petrolera Chubut y el norte de Santa Cruz.

Desde los sindicatos petroleros de las dos partes involucradas se asegura que los trabajadores atravesarán el impase de 90 días en sus hogares y cobrando el 80% de sus salarios, en tanto que otros podrían retirarse de manera voluntaria cobrando 13 sueldos adicionales y la correspondiente indemnización por los años de servicio.

Si se tiene en cuenta la ecuación que vincula a una relación entre barriles producidos y puestos de trabajo, para el caso de Chubut el sostenimiento de las operaciones de YPF en el área de Manantiales Behr hace suponer que podría concentra allí a la mayoría del personal vinculado a la empresa, ya que el mismo acapara el 70% de la producción de la compañía en Chubut; aunque no resulta un dato menor que el 30% restante no tendría ninguna actividad por tres meses o más tiempo.

En Santa Cruz el panorama es muchísimo más complicado porque las 10 áreas que YPF abandona representan el 58% de toda la producción de la compañía en el norte santacruceño, lo que dejará las operaciones reducidas a menos de la mitad por un largo período.

En definitiva, en Chubut están en riesgo -como mínimo durante los próximos 90 días- 1 de cada 3 empleos que YPF concentra en la provincia; mientras que en el norte de Santa Cruz la ecuación empeora y pone en el limbo de la incertidumbre a 2 de cada 3 puestos de trabajo vinculados a la compañía.

Esta es la inestabilidad e inseguridad laboral que la empresa de mayoría accionaria estatal deja a uno y otro lado de la Cuenca del Golfo San Jorge. Vale aclarar que lo hace con el argumento de concentrar sus inversiones en Vaca Muerta y así aumentar la rentabilidad de la compañía a costa del trabajo, las regalías y la economía de la región.

Fuente: El Extremo Sur

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