"La temperatura del agua te desconecta el chip"

Con solo 17 años, el estudiante del Deán Funes se animó y nadó, en la fría y lluviosa mañana del domingo, "en cuero" junto a "Nademos Juntos DM". Fue una experiencia que compartió con El Patagónico.

La jornada de “Bautismos en el mar” de este domingo trascendió fronteras. En especial, porque otros portales salieron de su agenda para dar cuenta de la presencia de cuatro personas “en cuero” que nadaban en la costanera local. A pesar de la llovizna persistente y el frío que invitaba a no salir de la cama.

Juan Pablo Legato, Víctor Bonzano, Juan Manuel Diez Tetamanti y Juan Ignacio Poblet fueron los cuatro “valientes” que se sumaron a la jornada en el mar –que convocó a 20 personas- para acompañar a los debutantes y amantes de la natación en aguas frías.

En el caso de Juan Ignacio –17 años, estudiante del Deán Funes e iniciado hace 4 meses como nadador en aguas abiertas- fue su primera experiencia sin traje de neopreno. Y contó sus sensaciones a El Patagónico.

“La temperatura del agua te desconecta el chip de la cabeza. Por eso, la experiencia estuvo muy buena. Me metí, y hasta que no me tocó la cadera sentí mucho frio. Pero una vez que te zambullís de cabeza es otra cosa. Y te parece estar debajo de la ducha con el agua tibia”, describió Juan Ignacio.

Crease o no, el joven sostiene que el principal obstáculo es meterse, pero una vez que el cuerpo es uno con el agua, la comunión es completa.

“Con el traje de neopreno sentía que la experiencia era incompleta, en ‘cuero’ es como estar en la ducha con agua tibia. A la vez que sentís pinchazos en todo el cuerpo. Pero pinchazos cómo cuando te apoyas una Bic en la palma de la mano. El tema es animarte, y tener el impulso para meterte de una”, recalca.

Con la totalidad del cuerpo en el agua –solo cubierto por la malla y el gorro de goma- a los 7 grados se le sumó la lluvia para amenizar la mañana.

“Nadamos en forma paralela al minga y la costa. Y solo sentí frío cuando salí y me cambiaba. Pero me pasa lo mismo cuando uso el traje de neopreno. Juan Manuel (Diez Tetamanti) me había prestado unas medias de neopreno pero se me salieron apenas patalee”, recordó.

Autodidacta del surf, el estudiante próximo a egresar espera poder mantener la natación como un pasatiempo en Buenos Aires, dado que el deporte forma parte de sus hobbies.

“De los 8 a los 10 aprendí a nadar en la pileta del Huergo. Luego me fui haciendo autodidacta del surf (con tutoriales de Youtube) y de ahí enganché con nadar en el mar. Además del tenis. Lo que te sirve es no sólo nadar y pasar un día de compartir con otros. Sino también, en mi caso, saber qué hacer o cuándo salir del mar. Y cómo moverme respecto a las corrientes que se presentan. Luego está la parte humana, donde todos los que ya nadamos estamos pendientes de quiénes se acercan por primera vez”, sentenció.

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