De acuerdo a lo relatado por el fiscal Rubén Kholer, el hecho sucedió el domingo último, alrededor de las 6.30, cuando el imputado se acercó a su ex pareja en un boliche céntrico de Trelew, violando la prohibición de acercamiento notificada por el juzgado de familia el 9 de febrero a las 20.15. No conforme con ello, en el exterior del local la agresión fue de hecho, tomando a la mujer del cabello y asestándole varios golpes, lo que provocó diferentes lesiones. Cabe destacar que la víctima se encuentra cursando un embarazo de cuatro meses y que al tratar de resguardarse cuando ya se alejaba de la zona el imputado habría pasado en una moto, exhibiendo un arma en su cintura mientras amenazaba a la mujer.
La calificación del hecho es por el delito de desobediencia en concurso real con lesiones leves agravadas por haber mediado una relación de pareja anteriormente, artículos 239 y 92 en función de los artículos 89, 80 y 55 del código penal.
El Ministerio Público Fiscal argumentó sobre los riesgos de fuga y entorpecimiento para solicitar la prisión preventiva del sujeto. Expuso que el mismo gozaba de libertad condicional desde el 21 de diciembre de 2021, con dos condenas por delitos contra la propiedad, una de diciembre de 2020 por seis meses y otra de noviembre de 2019 de tres años y seis meses de prisión.
A su turno, la defensora Flora Mollard indicó que la prohibición de acercamiento regía para ambas personas y que según dichos de su defendido el altercado se habría producido por una pelea entre su ex pareja y una actual novia, por lo que el hombre solo habría intentado separar, a la vez que informó sobre un allanamiento realizado donde no se encontró arma alguna y se maltrató a las personas de la vivienda, además de haber herido gravemente a un perro.
La jueza Ivana González señaló que los elementos colectados por la fiscalía promueven la apertura de investigación y de acuerdo a lo argumentado estaban dadas las condiciones para la prisión preventiva, aunque enfatizó sobre la necesidad de la presentación de pruebas fehacientes como las imágenes de las cámaras de seguridad con el fin de verificar lo sucedido, sin perjuicio de que en cualquier momento pueda llevarse adelante una revisión.
De acuerdo a esa situación, resolvió la medida de coerción del presunto agresor por el término de tres meses.