Lo condenaron a 3 años pese a que hasta su suegro lo apoyó

Durante la sentencia, la jueza puso de manifiesto la falta de contención de la víctima, quien luego del episodio de violencia volvió a vivir con su pareja y se hizo responsable del arma que le hallaron. Su propio padre, en tanto, declaró a favor del hombre.

Alan Armando Antiman (30) fue condenado a 3 años en Sarmiento por un tribunal unipersonal que conformó la jueza Ana Karina Brekle. Se le endilgó “lesiones leves agravadas, desobediencia y tenencia de arma sin autorización legal, en el marco del contexto de violencia de género”. También le impuso una pena de 10 mil pesos.

En su sentencia, la jueza Breckle destacó los testimonios de las integrantes del equipo del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), indicando que fueron relevantes respecto de la resolución del caso.

A ello, agregó que la víctima no solo se retractó, sino que se auto responsabilizo de las lesiones sufridas y de la tenencia del arma encontrada en el vehículo de Antiman. En este sentido, consideró que las declaraciones de la víctima en el juicio no concuerdan en absoluto con las pruebas presentadas en el debate.

En otro orden, Breckle, manifestó que las declaraciones del padre de la víctima, en ayuda de su yerno y denostando a su hija, indicaba “la posibilidad de visualizar la red de contención que pudo haber tenido la denunciante”, acotando que “indigna de sobremanera la naturalización y la mendacidad expresadas en apoyo de la teoría defensista, que perpetuán roles y estereotipos misóginos”.

Luego, explicó las razones por las que no otorgó validez a la retractación presentada por la víctima. En tal sentido, retomó las declaraciones de la abogada y la psicóloga del SAVD, quienes describieron que la víctima era “muy vulnerable” y sufría “violencia psicológica y patrimonial, de manera naturalizada”.

También se refirieron a la revictimización institucional que sufrió la mujer, al no contar con redes institucionales que le hubieran ofrecido algún tipo de ayuda para afrontar el momento de crisis aguda que atravesaba tras la agresión.

Para concluir, la jueza, consideró que, mediante las pruebas producidas en el debate se podía establecer que Antiman es autor penalmente responsable de los delitos que le imputo el Ministerio Público Fiscal.

FUE HACE DOS AÑOS Y MEDIO

El 8 de octubre de 2019, a las 22:30, en un domicilio ubicado sobre la calle 20 de junio al 400 de la ciudad de Sarmiento, residían Antiman y la víctima. El grupo familiar también lo integra la hija de ambos, de 6 años de edad.

En aquella oportunidad, Antiman mantuvo una discusión verbal con la víctima. Luego, le propinó golpes de puño en el rostro, la agarró del cabello y del cuello ahorcándola. Después la arrojó al suelo.

Asimismo, se supo que la víctima intento defenderse con una botella en su mano. Por otra parte, las lesiones sufridas por la mujer fueron certificadas como excoriación en mejilla izquierda, labio interior de la boca, antebrazo izquierdo y herida cortante en el dedo de su mano derecha.

Después de agredir a la madre de su hija, Antiman se retiró del lugar a bordo de su vehículo. En este contexto, la mujer concurrió a la comisaría para radicar la denuncia. Allí también denunció que su pareja poseía un arma de fuego en el vehículo que se desplazaba.

Los empleados policiales alcanzaron el vehículo del imputado cuando se encontraba en el semáforo ubicado en San Martín y Uruguay. Antiman no acató la orden de detenerse y huyó en dirección al barrio Estación.

Cuando llego a inmediaciones de las calles 20 de junio y Ormachea, descendió del automóvil e intentó ingresar a una casa del sector denominado "barrio 55 Viviendas". Finalmente, volvió sobre sus pasos y fue aprehendido por el personal policial.

Por otra parte, los investigadores explicaron que, mediante una orden judicial de registro vehicular, pudieron hallar un arma de fuego en el interior del rodado del sospechoso. Era un revólver calibre 38 de seis alveolos, cachas de color negra desgastada y con inscripción en el cañón. Antiman no contaba con la autorización legal para la tenencia y portación de arma de fuego.

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