"Los Alcaina le quieren echar toda la culpa a Carlitos"

Es por el robo en la escribanía Reigada que tuvo lugar el 31 de diciembre de 2017. En la audiencia de revisión, su abogado requirió arresto domiciliario, a lo que el fiscal se opuso y la jueza terminó avalando.

Presidió el acto la jueza Mariel Suárez, mientras el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal general Andrea Rubio, en tanto la defensa de Alcaina fue ejercida por el abogado particular Guillermo Iglesias.

En primer lugar el defensor se refirió al hecho que se le imputa -robo agravado en poblado y en banda, con efracción, con lo cual la pena en expectativa podría ser en suspenso-, pero la fiscalía tiene para encontrarlo responsable del hecho a su grupo de pertenencia. En la pericia escopométrica el que se ve que camina no es Agustín Alcaina, sino otro coimputado en la causa de apellido Navarro. “Ninguna otra prueba lo va a poder ubicar en el lugar del hecho”, sostuvo el defensor. Luego argumentó que no existía riesgo procesal de fuga, como tampoco un eventual entorpecimiento, lo cual no estaba en discusión, sino que la Fiscalía teme la fuga de un sujeto con probados antecedentes al respecto.

La fiscal argumentó respecto de un tatuaje, que la fiscalía no se cuestiona su existencia o no, lo que ha sido evaluado es las características físicas, su contextura y forma de caminar con los videos registrados. Esto para sostener que es Agustín Alcaina el que pasa caminando el pasado 31 de diciembre. Considerando que con la comparación de imágenes que se ha realizado, también es la misma persona que pasa caminando el 26 de junio.

La fiscal consideró que no se incorporaba nada nuevo a la audiencia de revisión para sostener que no es Agustín Alcaina el que pasa caminando en el video. Al contrario, “se ha reforzado más la teoría de la fiscalía que es él el que queda registrado en el video”, acotó, aclarando que se ha realizado la apertura de los teléfonos celulares secuestrados a tres coimputados detenidos. De dicha apertura autorizada por el juez y notificada a las defensas, surgen comunicaciones donde uno de los imputados manifiesta que “los Alcaina le quieren echar toda la culpa a Carlitos”.

Por todo ello la fiscal solicitó se mantuviera la prisión preventiva sobre Agustín Alcaina en base a los elementos de convicción suficientes para tenerlo como probable autor del hecho investigado y los peligros procesales de fuga y entorpecimiento existentes.

Finalmente la jueza penal resolvió mantener la medida de coerción que pesa sobre el imputado, en virtud “que no hay un único dato para sostener la autoría de su defendido en el hecho”. Hay otros datos para sostener su participación en el ilícito investigado, no solo su grupo de pertenencia; sino que sus acciones posteriores lo introdujeron en el hecho. Además de las circunstancias que trajo la fiscal de las escuchas a los teléfonos secuestrados, que son ajustadas a derecho. Esto fortalece la hipótesis de la fiscalía y contrarresta la de la defensa. Entendiendo que no hay elementos nuevos para solicitar la morigeración de la medida de coerción que pesa sobre el imputado Agustín Alcaina.

EN MEDIO DE LOS FUEGOS

El hecho investigado aconteció el pasado 31 de diciembre de 2017, siendo aproximadamente las 00.57 y cuando en el centro de la ciudad todos seguían absortos la estela que dejaban en el cielo los fuegos artificiales. Fue entonces que los imputados Painemal, Heredia y Alcaina se hacen presentes en las inmediaciones de la Escribanía Reigada y previo forzar dos puertas ingresan a su interior. Allí sustraen una notebook, 6.700 dólares y una máquina de contar billetes, para luego retirarse del lugar. Luego regresan los seis imputados con una amoladora con disco de corte y se apropian de 1.358.000 pesos y 4.000 dólares, además de un arma de fuego calibre 22, para finalmente darse a la fuga en una automóvil conducido por Navarro.

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