Con la inflación llegando al porcentaje más alto en las últimas dos décadas, los argentinos se enfrentan a un periodo de dificultades económicas importantes. Si bien es cierto que las tasas de desempleo estarían cayendo de forma progresiva, la cantidad de trabajadores “pobres” no ha parado de crecer en los últimos meses.
Así, mientras que algunos acuden a plataformas de descuentos como Ofertero para encontrar folletos de tiendas locales, otros estarían solicitando beneficios laborales que incluyan mecanismos para ahorrar en las compras periódicas, incluso por encima de aquellos que puedan financiar las actividades de esparcimiento como viajes al cine o idas a restaurantes.
EL BENEFICIO MEJOR VALORADO
Así lo informó un reporte reciente publicado por el medio iProfesional, con información recabada por la herramienta de fidelización empresarial, Cuponstar, asegurando que casi el 53% de los trabajadores encuestados desearía que sus empleadores brindaran descuentos en supermercados como uno de los beneficios laborales.
Se trata de un incremento en la importancia de los descuentos para los trabajadores argentinos, ya que en el 2020 los beneficios más relevantes eran aquellos referentes a actividades de esparcimiento como salidas a restaurantes o al cine.
Los otros beneficios más solicitados incluyen los descuentos en turismo y las promociones en entretenimiento. El resto de los beneficios demandados según el estudio de Cuponstar incluye a los descuentos en salidas y restaurantes, acceso a gimnasios, descuentos en tecnología, clases de yoga y cursos de nutrición.
¿COMO AHORRAN LOS ARGENTINOS?
Aquellos empleados que no reciben beneficios de esta naturaleza, no tienen otra opción que optar por las mismas alternativas que el resto de la población. Los precios de descuento, ya sean los publicados frecuentemente por las cadenas de tiendas nacionales, o durante festividades de descuento como el Hot Sale, serían la primera opción.
Como lo mencionamos al inicio, muchos también han acudido a plataformas de descuento donde se publican los folletos actualizados de más de un centenar de tiendas en todo el país, incluyendo categorías de consumo como electrónica, supermercado, cuidado personal, indumentaria e incluso remodelación del hogar.
Por último, programas gubernamentales como el de los Precios Cuidados estarían siendo utilizados por la población para encontrar los productos más económicos. Sin embargo, debido a la disparidad entre el precio de mercado y el precio establecido por el gobierno, el abastecimiento de estos productos es menor al resto.
¿DEJARÁN DE SER SUFICIENTES?
Si bien los descuentos funcionan como una herramienta para disminuir el gasto por consumo, estos dejan de ser suficientes a medida que los precios incrementan. En un contexto económico en el que se estima que se alcance una tasa inflacionaria superior al 100% en los próximos meses, estos podrían dejar de ser efectivos dentro de poco.
En esencia, existen dos motivos por los que los descuentos dejan de ser atractivos: las empresas no cuentan con márgenes suficientemente amplios como para congelar o disminuir el precio de sus productos, lo que lleva a descuentos meramente decorativos o a su eliminación, y los consumidores dejan de sentirse atraídos hacia estos incentivos debido a que no son lo suficientemente beneficiosos.
Si bien no existe una tasa inflacionaria exacta que determine cuándo los descuentos pierden su efectividad, a medida que los precios suban, el interés de los consumidores en las ofertas caerá.
Con los descuentos aumentando en relevancia a medida que la situación económica empeora, cada vez más empresas desarrollan programas para brindar precios especiales a la población, sin embargo, si la crisis no comienza a amainar en los próximos meses, puede que estos queden en un segundo plano.