Los presuntos asesinos del pescador estarán dos meses en prisión preventiva

Alberto Emilio Núñez y Claudio Fabián Hernández fueron imputados ayer por el homicidio de Gustavo Fozziano, ocurrido durante la madrugada del domingo en la zona de Rocas Coloradas. El primero es acusado de ser el presunto autor de la puñalada y el disparo en el cuello que recibió la víctima al intervenir en una pelea ajena. Mientras que Hernández fue imputado como partícipe primario al conducir el Jeep en el que se movilizó el grupo agresor.

La audiencia de control de detención y apertura de la investigación por el asesinato del pescador Gustavo “Forchy” Fozziano (38) se celebró ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y fue presidida por el juez penal Martín Cosmaro, quien casualmente estuvo de guardia durante el fin de semana y tomó intervención tras el crimen y las posteriores detenciones de los sospechosos.

La funcionaria fiscal Patricia Rivas estuvo a cargo de la acusación del Ministerio Público Fiscal, y relató las circunstancias de los incidentes que derivaron en el ataque al grupo de pescadores en el que estaba la víctima.

Según contó, el ataque se produjo en un refugio conocido como “La Horqueta”, en proximidades a Rocas Coloradas.

Las diferencias entre el grupo al que pertenencia la víctima y el que integraban Alberto Emilio Núñez y Claudio Fabián Hernández, los imputados, habrían comenzado a las 23 del sábado durante un partido de truco en una cantina de Caleta Córdova en la que se produjo una discusión que luego concluyó en el sexto homicidio del año en esta ciudad.

Según se supo, luego de ese altercado en el que se cruzaron amenazas, un sobrino de Núñez no fue bien recibido en el refugio por parte del grupo que integraba Fozziano, y le hicieron saber que estaba “todo mal” con su tío.

El joven regresó hasta Caleta Córdova y le contó a Núñez que lo habían “apurado” en el refugio.

Eran las 5 del domingo cuando Núñez, Hernández y dos personas más se subieron a un Jeep rumbo al refugio de pescadores. Al llegar comenzaron a golpear a los jóvenes que pernoctaban en el sector, incluso a quienes nada tenían que ver con los incidentes previos.

La víctima junto a un familiar dormían a bordo de una camioneta. Al escuchar ruidos Fozziano se levantó e ingresó al refugio a ver qué ocurría. Sin embargo, sin mediar palabras y con claras intenciones de provocarle la muerte, Núñez le tiró un puntazo a la altura del maxilar derecho y después le efectuó un disparo en el cuello, aseguró la funcionaria fiscal.

Fozziano falleció como consecuencia de un “shock hipovolémico irreversible por herida de arma de fuego y arma blanca”, agregó Rivas.

Por su parte, Hernández abordó el Jeep y retiró a Núñez del lugar para huir. La acusadora pública calificó el delito como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor para Núñez; y de partícipe necesario para Hernández.

DOS MESES DE

PREVENTIVA

El defensor Mauro Fonteñez hizo reserva para cuestionar la calificación legal en el momento oportuno y dijo no coincidir con el relato fiscal. “No se realizó una explicación clara de cuál ha sido la conducta de cada uno de mis asistidos”, sostuvo el abogado. Y anticipó que aportará elementos de prueba para sostener las inocencias de sus defendidos o bien con causal de justificación.

La representante fiscal, en tanto, solicitó un plazo de seis meses para concluir con la investigación. También pidió cuatro meses de prisión preventiva para los imputados en base a la existencia de elementos de convicción suficientes para creer que son los probables autores del crimen.

Además mencionó la existencia de los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación, las características graves del delito y la pena que se espera como resultado del procedimiento.

Rivas destacó las circunstancias graves del ilícito y el estado de indefensión de la víctima.

El defensor en tanto no se opuso al plazo de investigación solicitado, pero si a la prisión preventiva. “Es poco clara la participación de mis asistidos en el hecho”, justificó, y respecto del peligro de fuga anticipó que presentará informes socio-ambientales que corroborarán el arraigo en esta ciudad de sus clientes.

Fonteñez insistió en que el peligro de entorpecimiento “se puede salvar con medidas sustitutivas para salvar el proceso”. Por ello, requirió la libertad de Núñez y Hernández con prohibición de acercamiento a testigos, el inpedimento de ausentarse de la ciudad y presentaciones periódicas ante la autoridad judicial.

El magistrado finalmente declaró legal la detención de los imputados y formalizó la investigación por el delito expuesto por la Fiscalía. Además les dictó prisión preventiva por dos meses a ambos acusados.

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