La querella y la defensa expondrán mañana sus alegatos en el juicio con jurados populares que se realiza en San Martín por el crimen de Melina Romero, hallada asesinada en 2014 en la localidad bonaerense de José León Suárez, y luego podrían dar a conocer el veredicto para el único imputado.
Fuentes judiciales informaron a Télam que se suspendió la audiencia que estaba prevista para ayer y que mañana a las 9:30 se reanudará el debate con los dos últimos testimonios, el de una psicóloga y un psiquiatra que serán consultados sobre la salud mental de la testigo clave del caso.
Seguidamente, el juez del Tribunal Oral 5 que dirige el proceso, Adrián Berdichevsky, dará lugar a la etapa de alegatos: primero se escuchará al abogado de la familia de Melina, Marcelo Biondi, y luego al defensor oficial Santiago Reil, quienes deberán exponer sus respectivos argumentos para convencer al jurado.
Este es el primer juicio en el que no interviene un fiscal, ya que quien llevó adelante la investigación, María Fernanda Billone, desistió de acusar a todos los imputados y solo Biondi insistió en mantenerla contra uno de ellos, Joel Fernández (20), alias “Chavito”.
Tras varias idas y vueltas que tuvo el caso, la Cámara de Apelaciones de San Martín resolvió que Fernández fuera a juicio y que la acusación sea impulsada únicamente por el particular damnificado, situación que se da por primera vez desde que se empezó a implementar por primera vez el juicio por jurados en 2015.
Luego de los alegatos, Fernández (20) tendrá la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras ante el jurado y finalmente los doce ciudadanos pasarán a deliberar, por lo que el veredicto podría conocerse mañana mismo, salvo que la discusión se extienda por muchas horas.
El juicio comenzó el martes último con la elección del jurado y luego comenzaron a declarar los testigos.
La más importante es una joven que actualmente tiene 20 años, cuya identidad se mantiene en reserva, quien relató que la madrugada del 25 de agosto de 2014, Melina (16) la pasó a buscar con “Chavito”, y otros jóvenes por su casa y luego concurrieron a otra vivienda, donde durante varias horas les dieron drogas y alcohol.
“Nos empezaron a drogar, empezaron a abusar de ella, ella no quería. Estaba como yo, de escabio. Los imputados también abusaron de mí, no hice la denuncia porque no me iban a creer”, relató la joven con la voz entrecortada y en medio del llanto.
La chica dijo que en determinado momento la subieron a ella y a Melina a un auto y se dirigieron a un arroyo, donde ella pudo ver cómo tiraron el cuerpo de su amiga.
“A Melina la tiraron al arroyo, el pai César me tenía apuntando con un fierro. Era como un descampado, todo yuyo y pasto. Le colocaron piedras adentro de una bolsa negra”, aseguró.
Otro testigo relevante de la jornada fue Diego Pinillo, un joven que estaba detenido en la comisaría a la que fue llevado preso “Chavito” y aseguró que al tercer día que llevaba allí, les contó a todos los detenidos cómo había muerto Melina y que la habían tirado al río en una bolsa con piedras.
“Nos dijo que fue a buscar a Melina con Toto, que después se sumó un tal Narigón, que tomaron pastillas con vino, y que Narigón había abusado de Melina. Que después en un momento Melina rasguñó al Narigón y le pegó con un revólver en la cabeza”, relató Pinillo.
Agregó que como Narigón tenía amenazadas tanto a Melina como a la testigo clave, no se podían ir del lugar y que en determinado momento, “Chavito” se dio cuenta de que la joven estaba muerta y por eso decidieron tirarla al río en una bolsa.
Según este testigo, ese joven dijo que la arrojaron al agua “dos veces, pero como flotaba la tiraron con piedras”.
Dos jóvenes apodados “Toto” y “Narigón” estuvieron detenidos en el marco de esta causa, pero ambos terminaron sobreseídos por falta de pruebas en la causa que instruyó la fiscal Billone.
En tanto, en la segunda jornada otros dos testigos aseguraron que al imputado lo escucharon decir al momento de su detención que “habían arrojado a la víctima dentro de una bolsa negra al agua atada de pies y manos al cauce de un arroyo”, en el que finalmente fue encontrado el cadáver.
Melina fue vista con vida por última vez el 24 de agosto de 2014, cuando salió del boliche “Chankanab” de San Martín, adonde había ido a festejar su cumpleaños, y fue hallada un mes después a orillas del arroyo Morón, a pocos metros del predio de la Ceamse, en José León Suárez.