El Instituto Superior de Formación Docente 810 le hizo un especial reconocimiento a la bedel y docente de esa institución –hasta diciembre pasado cuando accedió a la jubilación-, María Elena Rodríguez. Fue en el marco del acto de colación de esa casa de estudios que se realizó este jueves en el auditorio del Colegio Deán Funes.
Quienes transitaron como estudiantes rescataron de María Elena la dosis justa entre el actuar, el opinar y dar una palabra de aliento o corrección cuando la situación lo ameritaba.
Ello, sumado a una actitud maternal para entender a los jóvenes, la posicionó como un adulto referente en las distintas complejidades que se presentan en una institución que carece de espacios para el normal desarrollo de sus carreras.
En representación de sus colegas, sus compañeras Celia Barreto y Claudia Zwenger le dedicaron sentidas palabras a la nueva jubilada, quien pese a la emoción del momento dejó en claro que los protagonistas eran los egresados, ratificando su espíritu docente de no perder en cuenta quiénes son los destinatarios.
Acto seguido –y con sonido ambiente- se destacó a los docentes Daniela Escalante y Ramón Flores por ser colaboradores de la carrera que el instituto realizó el año pasado por los 40 años de Malvinas.
Luego se les entregaron los diplomas a los 34 egresados presentes en el acto de las distintas carreras que se dictan en el Instituto 810, quienes recibieron su título y un presente que consistió en una taza con logo de Clínica Altamira (con código QR para poder sacar turnos), y una botella para poner agua, gentileza del Ente Comodoro Deportes. También hubo algunos presentes que donaron entidades privadas.
El breve acto fue acompañado por casi 25 docentes de todo el plantel docente –en compañía de profesores jubilados- y finalizó con palabras alusivas del docente Lucas Ronconi y del director, Marcelo Leiva.