La selección de Marruecos logró este viernes su primera victoria en el Mundial de fútbol al vencer por 1-0 a Escocia en el marco de la segunda fecha del Grupo “C” del certamen de la FIFA, que se juega en Estados Unidos, Canadá y México.
El encuentro tuvo lugar en el Estadio Boston, con el arbitraje del uzbeko Ilgis Tantashev.
El gol de Ismael Saibari, a los 2 minutos de juego, fue el más rápido de esta edición de la Copa Mundial y también el de su selección en la historia, y un evento así tiene un peso en los partidos. Fue una jugada combinativa que terminó con un zapatazo del autor del gol, un gol muy propio de Marruecos, que tiene una gran capacidad para atacar de las formas más diversas.
Durante buena parte de la primera mitad, Marruecos dominó el partido. Escocia se defendía, peleaba y trataba de llevar el partido al territorio en el que se encontró más cómodo, el vértigo y los ataques rápido, utilizar a jugadores como McGinn o McTominay que tienen talento suficiente para aprovechar el fútbol de altas revoluciones.
Y en la segunda no cambió mucho el guión, aunque poco a poco la selección africana iba perdiendo velocidad. Había parte de físico, porque los minutos no perdonan y en junio, cada vez es más difícil sobrevivir. También un poco de aceptación del resultado, cuando vas ganando la ambición se relaja.
Escocia, a mitad de la segunda parte, entendió esa nueva realidad. Se echó al ataque, empezó a pisar el área marroquí, a buscar el gol. Pero era demasiado tarde, Marruecos es un equipo muy bien pertrechado, perfectamente capaz de resistir diez minutos en los que el rival ataca con todo el alma.
Son cuatro puntos los que suman los africanos, y eso les acerca a la meta final, que no es otra que la de meterse en dieciseisavos. Escocia, por su parte, se mantiene con tres puntos, la ventana de la clasificación sigue abierta para ellos.